Colombia enfrenta un agujero fiscal de 31 billones de pesos para 2026, advierte el Carf

El Comité Autónomo de la Regla Fiscal alerta que las cuentas públicas de Colombia están en su peor momento en tres décadas. El país gastó más de lo que debería en 2025 y el Gobierno no está siendo realista sobre sus planes para 2026. Sin medidas urgentes, faltarían recursos equivalentes a casi el 2 por ciento del tamaño de la economía, lo que podría encarecer aún más los préstamos del Estado.
El dinero se está acabando y los expertos financieros del país están tocando la alarma. El Comité Autónomo de la Regla Fiscal (Carf), organismo que vigila las finanzas públicas, acaba de lanzar una advertencia clara: la situación fiscal de Colombia es cada vez más difícil de sostener. El problema no es de hoy ni de mañana, sino que viene de arrastres profundos en cómo el Gobierno administra sus ingresos y gastos.
En términos simples, el Gobierno gasta más de lo que gana. En 2025, ese desequilibrio fue de 3,5 por ciento del Producto Interno Bruto, una cifra que no se veía en treinta años a menos que el país estuviera en plena crisis. Lo grave es que esto ocurre en un momento en que Colombia ya tiene una deuda pública muy alta, como un trabajador que sigue pidiendo créditos cuando ya debe demasiado en las tarjetas. Según el Carf, "la situación fiscal es preocupante debido a que la profundización del desequilibrio fiscal estructural en 2025 ocurrió en un contexto de alta deuda".
El comité detecta además señales de que la economía está acelerada de más. La demanda de bienes y servicios creció 3,9 por ciento el año pasado, hay inflación persistente y el desempleo está en mínimos históricos. Esto suena bien en teoría, pero en realidad genera presiones al alza en los precios. Es como si todos quisieran comprar lo mismo al mismo tiempo: el dinero que invierte el Gobierno, en lugar de ayudar, termina calentando más la economía sin que haya producción suficiente para satisfacer esa demanda.
Lo que viene es más complejo aún. Para 2026, el Carf estima que el faltante de recursos llegará a 1,6 puntos del PIB, es decir, unos 31,1 billones de pesos que el Gobierno no tendrá disponibles si no toma medidas. El organismo considera que los planes fiscales presentados por las autoridades son "poco probables" de cumplirse. En otras palabras, el Gobierno está siendo demasiado optimista con sus números.
Además, hay otro problema que preocupa a los mercados: el riesgo de invertir en Colombia se percibe como más alto ahora que hace unos meses. "Entre noviembre y febrero las primas de riesgo en Colombia se han incrementado, mientras que en los otros países grandes de la región han continuado disminuyendo", señaló el Carf. Cuando los inversionistas se sienten inseguros con un país, cobran más caro por prestarle dinero. Eso encarece la deuda pública.
El comité es enfático en que se necesita un paquete urgente de medidas. Si no hay ajustes en los ingresos o gastos, y si encima se materializan riesgos adicionales que ya están identificados, el faltante podría crecer hasta 2,3 puntos del PIB, aproximadamente 45,8 billones de pesos. Para el colombiano promedio, esto significa que menos dinero público estará disponible para salud, educación e infraestructura, o que el Estado tendrá que endeudarse aún más a tasas más altas.
Fuente original: El Tiempo - Economía

