Colombia declara festivo nacional el 9 de julio en honor a la Virgen de Chiquinquirá

El Gobierno Nacional sancionó una ley que convierte el 9 de julio en día de descanso remunerado obligatorio para trabajadores públicos y privados en todo el país. Esta fecha conmemora a la Virgen de Chiquinquirá, patrona de Colombia desde 1829, cuya devoción nació hace más de cuatro siglos alrededor de una pintura que según la tradición católica experimentó una renovación milagrosa en 1586. La figura religiosa ha acompañado la fe de generaciones de colombianos y su importancia ha trascendido fronteras, con réplicas en el Vaticano y España.
El Gobierno Nacional anunció el 4 de junio la sanción de una nueva ley que establece un festivo nacional en honor a la Virgen de Chiquinquirá, patrona de Colombia. A partir de ahora, el 9 de julio será día de descanso remunerado obligatorio para trabajadores de los sectores público y privado en todo el territorio nacional. En 2026, la celebración se disfrutará el lunes 13 de julio, ya que el 9 caerá en jueves, de acuerdo con la normatividad que regula el traslado de festivos en el país.
Esta decisión pone nuevamente en el centro de la vida nacional una de las figuras religiosas más importantes de Colombia, cuya historia se remonta al siglo XVI. La devoción a la Virgen de Chiquinquirá nació alrededor de una pintura encargada en 1562 por el español Antonio de Santana al pintor Alonso de Narváez. La obra fue realizada sobre una manta de algodón y representa a la Virgen del Rosario acompañada por san Antonio de Padua y san Andrés Apóstol. Con el paso de los años, la humedad y el deterioro afectaron gravemente la pintura, que fue trasladada a Chiquinquirá y prácticamente abandonada.
Según los relatos históricos conservados por el Santuario de Chiquinquirá, una mujer española llamada María Ramos que llegó a la región comenzó a limpiar y venerar la deteriorada imagen mientras oraba ante ella. La tradición católica relata que el 26 de diciembre de 1586 varias personas afirmaron haber presenciado la renovación milagrosa del lienzo. La pintura habría recuperado sus colores originales y emitido una intensa luminosidad, un acontecimiento que rápidamente atrajo peregrinos de distintas regiones de la entonces Nueva Granada. Este hecho marcó el inicio de una profunda devoción popular que convirtió a la Virgen de Chiquinquirá en uno de los principales símbolos religiosos del territorio colombiano.
La importancia de esta advocación mariana creció durante los siglos siguientes. En 1829, el papa Pío VII la proclamó oficialmente patrona de Colombia. Posteriormente, el 9 de julio de 1919, la imagen fue coronada canónicamente como Reina y Patrona de Colombia, fecha que inspira la nueva jornada festiva nacional. La devoción también trascendió los ámbitos religiosos: diversas figuras históricas del país como Simón Bolívar, el expresidente Marco Fidel Suárez y el general Gustavo Rojas Pinilla acudieron a su protección espiritual.
La influencia de la Virgen de Chiquinquirá ha llegado más allá de las fronteras colombianas. Desde julio de 2021, una réplica elaborada mediante la técnica de micro mosaico fue instalada en los Jardines del Vaticano, junto a otras importantes advocaciones marianas del mundo católico. Además, una representación de la patrona de Colombia forma parte desde 2010 de la galería de advocaciones marianas del Santuario de Torreciudad, uno de los principales centros de peregrinación mariana de España.
Más de cuatro siglos después de los acontecimientos que dieron origen a su culto, la Virgen de Chiquinquirá continúa siendo una de las figuras religiosas más veneradas del país. Cada año, miles de peregrinos visitan la Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá para participar en las celebraciones y expresar su devoción. Con la creación del nuevo festivo nacional, Colombia reconoce oficialmente una tradición religiosa y cultural que ha acompañado parte de su historia desde la época colonial.
Fuente original: El Tiempo - Vida