Colombia apuesta por la energía nuclear: ¿qué significa esto para tu cuenta de servicios?

Colombia firmó un acuerdo internacional para desarrollar capacidades en energía nuclear como parte de su estrategia para descarbonizar la economía. El país trabaja en aprobar una nueva Ley Nuclear que modernice las regulaciones y permita, hacia 2038, que esta tecnología entre a la matriz energética nacional. La iniciativa busca diversificar las fuentes de energía limpia, fortalecer el suministro eléctrico y aplicar tecnología nuclear en medicina y salud.
Colombia acaba de dar un paso significativo hacia una transformación de cómo genera electricidad. El gobierno firmó un memorando de cooperación internacional que abre las puertas a que el país pueda desarrollar y regular la energía nuclear como parte de su estrategia energética. En otras palabras, el país está preparando el terreno regulatorio y técnico para que, en el futuro, la energía atómica ayude a mantener las luces encendidas sin contaminar.
El acuerdo no es un salto al vacío. Incluye transferencia de conocimiento desde organismos internacionales, capacitación de especialistas colombianos y fortalecimiento de las normas de seguridad. A nivel mundial, la energía nuclear se ha convertido en una herramienta clave para reducir emisiones de carbono mientras se mantiene un suministro estable de electricidad. Colombia sigue esa tendencia global, especialmente considerando sus compromisos de descarbonización y adaptación al cambio climático.
Para que esto funcione en la práctica, el país necesita una herramienta clave: una Ley Nuclear moderna. Hace tres años el Congreso comenzó a discutir esta norma, que busca actualizar las instituciones encargadas del sector y alinearse con estándares de seguridad internacionales. Si se aprueba, no solo abriría la puerta a nueva generación eléctrica. También permitiría ampliar el uso de tecnología nuclear en medicina, especialmente en tratamientos contra el cáncer, y en herramientas para enfrentar el cambio climático.
Camilo Prieto Valderrama, director de la Red Nuclear Colombiana, subraya que "contar con una ley aprobada permitirá fortalecer la capacidad institucional del país y ampliar el acceso a tecnologías nucleares aplicadas a la generación de energía, a la salud, particularmente en la lucha contra el cáncer, así como en el desarrollo de herramientas que faciliten la adaptación al cambio climático". Por su lado, Rafael Mariano Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica, consideró que "Colombia está avanzando en la dirección correcta hacia una planeación integral de la implementación de la energía nuclear".
El plan es ambicioso pero realista. En el corto plazo, la prioridad es que el Congreso apruebe la Ley Nuclear. A mediano plazo, Colombia debe formar especialistas en ciencias e ingenierías nucleares, tanto en universidades nacionales como en el exterior. El verdadero cambio llegaría hacia 2038, cuando la energía nuclear podría estar ya alimentando parte de la red eléctrica nacional, siempre que se completen evaluaciones ambientales, se adecúe la infraestructura y se establezcan alianzas con empresas expertas en el sector.
En resumen, Colombia está jugando a largo plazo. No se trata de un cambio inmediato en tu factura de electricidad, pero sí de una apuesta por diversificar las fuentes de energía limpia y reducir la dependencia de combustibles fósiles. Es parte de cómo el país busca enfrentar la descarbonización sin sacrificar la seguridad energética.
Fuente original: El Tiempo - Economía

