Colegio Refous se somete a reorganización empresarial: "La pandemia nos obligó", dice su representante legal

El histórico Colegio Refous, con casi 70 años en el país y más de 1.500 estudiantes, anunció que se acogerá a la Ley 1116 de Reorganización Empresarial ante la Superintendencia de Sociedades por dificultades financieras. La institución aclaró que seguirá funcionando con normalidad y que no está en proceso de cierre ni liquidación. Los problemas financieros surgieron por inversiones en modernización, las medidas de alternancia durante la pandemia y la reducción de estudiantes en el país.
En medio de la sorpresa de padres y estudiantes, el Colegio Refous confirmó que se someterá a un proceso de reorganización empresarial. La institución, ubicada en la vía Siberia-Cota y con casi siete décadas de trayectoria, acudirá a este mecanismo legal para manejar sus dificultades económicas de manera ordenada. El rector Santiago Jeangros y el representante legal Felipe Jeangros explicaron que esta decisión surgió de recomendaciones de un comité de expertos que durante meses analizó las mejores opciones para que el colegio pueda "atender los compromisos administrativos" mientras garantiza que siga funcionando con calidad académica.
Lo que muchos no entienden es qué significa exactamente esta reorganización. Según la Superintendencia de Sociedades, es un mecanismo legal para empresas que han dejado de cumplir sus obligaciones financieras o corren el riesgo de no poder pagar a sus acreedores. Felipe Jeangros lo explicó claramente en un video: "Este es un mecanismo legal que permite a las instituciones reorganizarse administrativamente y asegurar el cumplimiento de sus compromisos, siempre con el objetivo de seguir operando de manera sólida y responsable".
Para tranquilidad de la comunidad educativa, el colegio dejó clara una cosa: sigue funcionando con total normalidad. Las clases, los procesos académicos y administrativos continúan sin contratiempo alguno. Pero entonces, ¿qué llevó a esta decisión? Felipe Jeangros contó a la revista Semana que todo comenzó años atrás. Cuando falleció el fundador del colegio hace diez años, otro miembro de la familia asumió la dirección e impulsó grandes inversiones en modernización de infraestructura. Eso fue el primer golpe al bolsillo institucional.
Luego llegó la pandemia del covid-19 en 2020, que complicó todo. El colegio tuvo que hacer inversiones adicionales en redes eléctricas, cobertura de internet y otros gastos para garantizar la alternancia educativa. "La pandemia nos obligó a implementar adicionales", recordó Jeangros. Esto agravo la situación financiera de manera significativa. Pero el problema no terminó allí.
Paralelamente, como ocurre en la mayoría de colegios e instituciones educativas del país, el número de estudiantes ha venido disminuyendo. Felipe Jeangros señaló que esto obedece a la reducción de la natalidad en Colombia. Cuando tienes menos estudiantes pagando mensualidades pero los gastos fijos de la institución se mantienen iguales, la ecuación financiera simplemente no cierra. "Mantener gastos similares con menos admisiones desequilibra toda la balanza y el ejercicio financiero, lo que nos obliga a acudir a estos mecanismos", explicó.
El proceso de reorganización ya comenzó y están próximos a entrar en la fase de negociación con proveedores y acreedores. Lo importante es que tanto el Consejo de Padres como la Asociación de Padres de Familia (ASREFOUS) fueron enfáticos en aclarar que el colegio no está en quiebra, liquidación o cierre. El Refous, que atiende a más de 1.500 estudiantes, sigue en pie y con la prioridad intacta: la excelencia académica que lo ha caracterizado durante casi 70 años.
Fuente original: El Tiempo - Bogotá