Colegio Refous declara insolvencia tras 68 años: qué pasa con 1.500 estudiantes y sus familias

El Colegio Refous, una institución con casi 70 años de historia en la zona rural de Bogotá, anunció el 13 de febrero que se acoge a la Ley 1116 de reorganización empresarial debido a deudas que superan los 30 mil millones de pesos. La decisión generó preocupación entre padres de familia sobre la continuidad académica y el destino de los recursos ya pagados. El rector aseguró que la operación del colegio continuará con normalidad mientras se tramita la reorganización ante la Superintendencia de Sociedades.
Casi 70 años de existencia no fueron suficientes para que el Colegio Refous evitara llegar a una crisis financiera que hoy lo pone al borde del abismo. El 13 de febrero, la institución ubicada en la zona rural de Bogotá comunicó a sus más de 1.500 estudiantes y sus familias que se acogerá a la Ley 1116, un mecanismo legal que permite a las empresas reorganizar sus deudas bajo supervisión de la Superintendencia de Sociedades. El rector Santiago Jeangros explicó la medida a través de un comunicado dirigido a toda la comunidad educativa, pero la forma como se conoció la noticia, primero por redes sociales y luego por canales oficiales, generó inquietud entre acudientes.
La situación no sorprende del todo cuando se conoce que el colegio enfrenta deudas que superan los 30 mil millones de pesos. Según lo que explicó la rectoría, "desde hace varios meses un comité de expertos ha revisado las mejores opciones" para enfrentar este colapso administrativo. La prioridad del análisis fue doble: mantener la excelencia académica y garantizar que mientras se atienden estos retos financieros, el colegio pueda seguir operando con normalidad. Jeangros recalcó en el comunicado que "el Colegio durante estos casi 70 años ha funcionado con total normalidad y excelencia; así seguirá siendo".
Lo que genera más preocupación en los hogares bogotanos es la pregunta por qué pasará con el dinero ya invertido en matrículas y pensiones. Varios padres manifestaron inquietud por la estabilidad académica y advirtieron que temen que, si la reorganización no prospera, el colegio pueda terminar en liquidación ordenada por las autoridades. Expertos consultados por las familias aclararon que el procedimiento de reorganización permite que la institución continúe funcionando mientras negocia acuerdos de pago con sus acreedores, pero sin una solución viable, el proceso podría avanzar hacia una liquidación.
El Consejo de Padres y la Asociación de Padres de Familia del colegio emitieron un pronunciamiento para tranquilizar a la comunidad. Sus voceros enfatizaron que el Colegio Refous no está en proceso de quiebra, liquidación o cierre, y que la actividad académica se mantiene con normalidad. Aseguraron que para el 2026 se han proyectado ajustes y mejoras orientadas al fortalecimiento institucional y la calidad del servicio educativo.
La dirección del colegio pidió a la comunidad canalizar todas sus inquietudes por los medios oficiales y prometió mantener la transparencia durante el trámite ante la Superintendencia de Sociedades, quien deberá pronunciarse en las próximas semanas. Mientras tanto, la operación académica continúa, aunque la sombra de la insolvencia planea sobre una institución que durante casi siete décadas fue referente educativo en Bogotá.
Fuente original: El Tiempo - Bogotá

