Clausuran bar en Bogotá tras encontrar menores consumiendo alcohol y drogas en bodega oculta
Un operativo conjunto en El Restrepo, Bogotá, encontró tres menores de edad consumiendo alcohol en una bodega escondida dentro de un bar. Las autoridades también incautaron dosis de marihuana y descubrieron Tusi en otro establecimiento cercano. El bar fue sellado inmediatamente y se activó el protocolo de protección a menores, quienes fueron entregados a sus padres.
La noche se convirtió en una jornada de intervención y protección en la zona de rumba de El Restrepo. Un operativo conjunto entre la Policía Nacional, la Secretaría de Seguridad y la Alcaldía Local de Antonio Nariño llegó a un bar donde ocultaban lo que no debería estar ahí: tres menores de edad consumiendo alcohol en una bodega disimulada al fondo del local.
Cuando los uniformados pidieron abrir ese espacio resguardado, encontraron a cinco personas adentro. Tres de ellas eran adolescentes. El descubrimiento fue inmediato: estaban en riesgo. No solo por el alcohol que consumían rodeados de adultos en estado de embriaguez, sino por toda la cadena de peligros que rodea estos espacios, donde las riñas y el microtráfico son amenazas constantes.
El protocolo de restablecimiento de derechos se activó sin demora. El equipo de Infancia y Adolescencia se hizo cargo de los menores para revisar su integridad física y emocional. Luego fueron entregados a sus padres, quienes debieron firmar un compromiso prometiendo que sus hijos no volverían a ingresar a establecimientos de este tipo. Una responsabilidad que vuelve a recaer en la familia, esta vez con más peso.
Las sorpresas no terminaron ahí. Durante el mismo operativo, las autoridades incautaron varias dosis de marihuana entre los asistentes. Además, en otro bar cercano de la zona, encontraron papeletas de Tusi, una sustancia asociada a riesgos graves para la salud y a las redes de microtráfico que pululan en la nocturnidad bogotana.
Como respuesta inmediata, el bar donde descubrieron a los menores fue sellado. No volverá a abrir sus puertas hasta que cumpla con la normativa vigente. Es el cierre que la comunidad demanda cuando se trata de proteger a los más vulnerables.
La Secretaría de Seguridad también reforzó los controles en la zona. La Policía de Tránsito impuso 64 comparendos e inmovilizó cuatro vehículos, buscando reducir los factores de riesgo asociados al consumo de alcohol y drogas en espacios públicos.
La entidad recordó que estos operativos cumplen un doble propósito: proteger a menores y disuadir hechos delictivos. Pero también hizo un llamado directo a los bogotanos: si ven algo sospechoso, pueden reportarlo al 123. En la seguridad de la ciudad todos tenemos un rol que jugar.
Fuente original: Minuto30


