Cirugía plástica en Colombia: qué verificar antes de operarse para evitar riesgos

Colombia es el séptimo país mundial en cirugías plásticas con más de 40.000 liposucciones anuales, pero especialistas alertan sobre la importancia de tomar decisiones informadas. Verificar que el cirujano esté registrado en Rethus, que la clínica tenga habilitación vigente y que exista seguimiento postoperatorio riguroso son elementos clave para la seguridad. La preparación física previa, el acompañamiento emocional y los cuidados después de la intervención determinan los resultados finales.
Colombia se ha consolidado como uno de los principales destinos para cirugía plástica a nivel global, ocupando el séptimo lugar mundial en número de procedimientos realizados. Con más de 41.000 liposucciones al año y un crecimiento que supera el 10 por ciento, la demanda de estas intervenciones sigue en aumento. Sin embargo, este boom del sector ha generado preocupación entre especialistas y autoridades sanitarias sobre la necesidad de garantizar la seguridad de los pacientes que deciden someterse a estos procedimientos.
Las intervenciones más solicitadas en el país son liposucción, aumento de senos, cirugía de párpados, aumento de glúteos y abdominoplastia, según datos de la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica Estética y Reconstructiva. Ante esta alta demanda, los expertos enfatizan que la seguridad comienza con decisiones informadas desde el primer momento.
El punto de partida fundamental es verificar rigosamente al equipo médico. Tanto el cirujano plástico como el anestesiólogo deben estar inscritos en el Registro Único Nacional del Talento Humano en Salud, conocido como Rethus, y contar con certificación de la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica. Beatriz Hincapié, CEO de Mentoring Medic, subraya que "el primer filtro de seguridad para cualquier paciente debe ser la verificación rigurosa del cirujano plástico en el Registro Único Nacional del Talento Humano en Salud (Rethus)". Hincapié advierte también que la elección no debe basarse en popularidad en redes sociales ni en promociones económicas, sino en experiencia demostrable y transparencia del equipo.
La infraestructura de la clínica es igualmente crítica. Debe contar con habilitación vigente ante la Secretaría de Salud y cumplir con el Sistema Obligatorio de Garantía de Calidad. Esto significa quirófanos equipados para anestesia general, áreas de recuperación con monitoreo continuo, equipo quirúrgico certificado y planes de contingencia que incluyan convenios con unidades de cuidados intensivos. La disponibilidad de equipamiento de emergencias como carros de paro y desfibriladores no son opcionales sino requisitos indispensables.
La preparación previa al quirófano es otro factor determinante. Semanas antes de la intervención, el paciente debe someterse a evaluación médica integral con exámenes de sangre y electrocardiograma. Es fundamental suspender el consumo de nicotina, que afecta la cicatrización, y ajustar medicamentos o suplementos naturales que aumenten el riesgo de sangrado, siempre bajo indicación médica.
El proceso no termina cuando el cirujano cierra la herida. Según Hincapié, "el resultado final de la cirugía y la seguridad del paciente dependen en gran medida de lo que sucede en el postoperatorio". Cada procedimiento requiere tiempos y protocolos específicos que deben ser vigilados por especialistas: manejo adecuado de heridas y drenajes, medicación correcta, tratamientos de cicatrización de grado médico y, en casos como liposucciones, masajes especializados. El acompañamiento clínico continuo durante esta etapa reduce complicaciones y mejora los resultados finales.
Finalmente, los especialistas destacan un factor frecuentemente pasado por alto: la estabilidad emocional. Mantener expectativas realistas, gestionar la ansiedad mediante comunicación abierta con el especialista y contar con una red de apoyo sólida son elementos determinantes para una recuperación tranquila. La cirugía plástica no ofrece resultados inmediatos y la recuperación es un proceso que toma tiempo, con días de inflamación y dolor que requieren paciencia y dedicación.
Fuente original: El Tiempo - Salud