Cientos de soldados en Medellín completan su educación mientras sirven al país

La Alcaldía de Medellín y el Ejército Nacional trabajan juntas en un programa que permite a alrededor de 150 soldados avanzar en su formación académica durante el servicio militar. Las clases se dictan en las instalaciones militares con horarios flexibles que se adaptan a sus responsabilidades. Esta iniciativa, que ya benefició a otro grupo en 2025, busca que los uniformados terminen su educación básica y media para ampliar sus oportunidades de acceso a la educación superior.
En las instalaciones militares de Medellín, decenas de jóvenes que visten uniforme se sientan en las aulas para continuar una lucha que muchos dejaron pendiente: terminar sus estudios. Cerca de 150 soldados están participando durante 2026 en un programa que les permite avanzar en su educación sin dejar de lado sus compromisos con el servicio militar.
La iniciativa es un trabajo conjunto entre la Alcaldía de Medellín, a través de su Secretaría de Educación, y la Cuarta Brigada del Ejército Nacional. El programa hace parte de la estrategia de Educación para Jóvenes y Adultos, pensada para que personas que quedaron rezagadas en su formación logren completar la educación básica y media. Lo novedoso es que las clases se dictan directamente en las propias instalaciones militares, lo que facilita que los estudiantes no interrumpan su labor en las filas.
Lo interesante del modelo es su flexibilidad. Los horarios de clase se acomodan a las responsabilidades que cada soldado tiene dentro de la institución, evitando que la educación sea un obstáculo sino una oportunidad que camina al mismo ritmo de su servicio. La Secretaría de Educación contó con el apoyo de una entidad aliada especializada en procesos pedagógicos para orientar la formación académica en el terreno.
Este no es un experimento nuevo para la capital antioqueña. Ya en 2025, otro grupo similar de uniformados pasó por este mismo proceso, consolidando la apuesta como una estrategia que funciona. Las autoridades lo ven como una manera de fortalecer los proyectos de vida de quienes hacen parte de la institución militar.
El objetivo va más allá de solo terminar la secundaria. Las autoridades esperan que estos soldados amplíen sus oportunidades de acceso a la educación superior, abriendo puertas que de otro modo podrían haberse cerrado. Es una forma de reconocer que la educación no tiene edad ni uniforme, y que brindar herramientas de desarrollo personal y profesional es responsabilidad de todos, incluso en contextos como el servicio militar. Con iniciativas como esta, Medellín sigue tejiendo alternativas incluyentes para distintos sectores de su población.
Fuente original: Minuto30