Científicos descubren un opioide potente sin riesgos de adicción ni problemas respiratorios

Investigadores de los Institutos Nacionales de la Salud de Estados Unidos identificaron un nuevo opioide llamado DFNZ que alivia el dolor intenso sin causar depresión respiratoria, tolerancia ni síntomas de adicción típicos de otros opioides. El descubrimiento, publicado en la revista Nature, fue resultado del estudio de una clase antigua de compuestos que había sido descartada hace décadas. Los científicos esperan que este fármaco pueda beneficiar a pacientes quirúrgicos, con dolor crónico y a quienes padecen trastornos por consumo de opioides.
Un equipo de investigadores estadounidenses ha descubierto un nuevo opioide que podría cambiar el manejo del dolor en la medicina moderna. A diferencia de los opioides convencionales, este nuevo compuesto llamado DFNZ parece eliminar el dolor sin los riesgos de adicción y complicaciones respiratorias que caracterizan a medicamentos como la morfina, el fentanilo y la heroína. El hallazgo fue publicado en la revista Nature y representa un avance significativo en un campo que ha enfrentado una crisis mundial de adicción.
"Los analgésicos opioides son esenciales para fines médicos, pero pueden provocar adicción y sobredosis. Desarrollar un analgésico altamente eficaz sin estos inconvenientes tendría enormes beneficios para la salud pública", afirmó la doctora Nora D. Volkow, directora del Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas de los Institutos Nacionales de la Salud. Esta declaración refleja la urgencia de encontrar alternativas más seguras, especialmente considerando que la epidemia de opioides en Oklahoma ha causado más de 6.000 muertes en las últimas dos décadas.
El trabajo se enfocó en una clase poco estudiada de compuestos sintéticos llamados nitazenos, que habían sido abandonados en los años cincuenta por considerarse demasiado potentes. El equipo decidió revisitar estos compuestos con un objetivo más ambicioso: diseñar versiones más seguras que conservaran su potencia analgésica. Lo que descubrieron fue sorprendente. Durante sus experimentos con animales de laboratorio, los investigadores encontraron que el DFNZ proporciona alivio del dolor intenso pero sin causar depresión respiratoria, ni generar tolerancia (donde el cuerpo se adapta y requiere dosis mayores), ni dependencia física significativa.
Michael Michaelides, autor principal del estudio, explicó: "Nuestro objetivo era estudiar el perfil, o farmacología, de estos fármacos. Queríamos disminuir su potencia y crear una posible terapia. Lo que descubrimos superó nuestras expectativas". Lo notable es que cuando los investigadores sometieron a animales a pruebas de comportamiento adictivo, estos dejaron de buscar el fármaco inmediatamente cuando fue reemplazado por solución salina. Este comportamiento contrasta radicalmente con lo que ocurre con otros opioides, donde los animales persisten en buscar la droga incluso después de ser retirada.
La razón de esta diferencia radica en cómo el DFNZ afecta el cerebro. Mientras que el medicamento sí causa liberación de dopamina (un neurotransmisor relacionado con la recompensa), lo hace lentamente. No genera las rápidas descargas de dopamina que crean fuertes asociaciones entre la droga y las señales del entorno, que son precisamente lo que impulsa el deseo compulsivo y la recaída en la adicción. "DFNZ posee una farmacología sin precedentes para un opioide. Es un analgésico potente y de alta eficacia", señaló Michaelides, quien destacó que el fármaco se comporta de manera diferente a otros opioides de su clase.
Los investigadores consideran que este nuevo compuesto podría beneficiar a múltiples grupos de pacientes, desde aquellos que requieren analgésicos en contextos quirúrgicos hasta personas con dolor crónico o dolor relacionado con cáncer. El equipo ahora realizará estudios preclínicos adicionales para respaldar una solicitud de aprobación regulatoria que permita el inicio de ensayos clínicos en humanos. Si estos resultados se confirman en personas, podría representar un cambio significativo en cómo se maneja el dolor grave en Colombia y el mundo, ofreciendo una opción más segura a millones de pacientes que actualmente dependen de opioides convencionales.
Fuente original: El Tiempo - Salud