Científicos descubren células cancerosas pequeñas que hacen tumores más agresivos y resistentes

Investigadores de Virginia Tech identificaron que ciertas células cancerosas llamadas tetraploides, especialmente las más pequeñas, tienen mayor capacidad de crecimiento e invasión. Estas células también resisten mejor la quimioterapia y su presencia está vinculada con peores pronósticos en pacientes. El hallazgo se confirmó en varios tipos de cáncer como el colorrectal y de mama, abriendo nuevas posibilidades para diagnosticar y tratar la enfermedad.
Un equipo de investigadores de la Universidad de Virginia Tech en Estados Unidos hizo un descubrimiento que podría cambiar la manera en que se entienden algunos tumores malignos. Tras estudiar cómo evolucionan los cánceres, encontraron que el tamaño físico de ciertas células cancerosas juega un papel decisivo en qué tan agresivo será el tumor. Los hallazgos fueron publicados en las revistas científicas Proceedings of the National Academy of Sciences y Cancer Research.
El estudio se concentró en las llamadas células tetraploides, que son aquellas que contienen cuatro juegos completos de cromosomas en lugar de dos como tienen las células normales del cuerpo. Durante la división celular puede ocurrir un error: cuando una célula duplica sus cromosomas pero no logra dividirse correctamente, emerge una célula tetraploide. Este fenómeno está relacionado con la progresión del cáncer y con diagnósticos más complicados.
Lo más sorprendente del trabajo fue descubrir que no todas las células tetraploides se comportan igual. Aunque los investigadores esperaban que todas aumentaran su tamaño al tener el doble de material genético, encontraron que algunos clones eran entre un 25 y un 30 por ciento más pequeños. Estos clones pequeños resultaron ser los más peligrosos. "Los clones más pequeños son más agresivos. Crecen más rápido, son más invasivos y toleran mejor los fármacos comunes contra el cáncer y los medicamentos que inducen estrés", explicó el investigador Mat Bloomfield.
Durante los experimentos en ratones, los científicos observaron algo peculiar: aunque la cantidad de células tetraploides disminuía conforme el tumor crecía, la masa tumoral aumentaba rápidamente. Esto ocurría porque estas células reclutaban a otras células no cancerosas que les brindaban soporte estructural. Como señaló la investigadora Megan Sweet, "la presencia incluso de una pequeña fracción de estas células tetraploides puede promover el reclutamiento de células no cancerosas adicionales que favorecen una mayor progresión del tumor".
Los resultados se repitieron en distintos tipos de cáncer. Tanto en modelos de cáncer colorrectal como de mama, los tumores formados por células tetraploides pequeñas crecieron con mayor rapidez. Cuando los investigadores revisaron información de miles de muestras de pacientes reales en bases de datos internacionales, confirmaron que la presencia de estas células estaba asociada con menores tasas de supervivencia.
Este descubrimiento abre una puerta importante para el futuro del diagnóstico del cáncer. La investigadora Daniela Cimini explicó que el tamaño celular podría transformarse en un nuevo indicador clínico. "Ya sabíamos que la tetraploidía puede hacer que las células sean más tumorigénicas, pero ahora sabemos que, si se incorpora el tamaño de las células, puede ser un mejor indicador del potencial tumorigénico", afirmó. En otras palabras, examinar el tamaño de estas células podría ayudar a los médicos a predecir mejor cómo va a comportarse un cáncer y así diseñar tratamientos más efectivos para cada paciente.
Fuente original: El Tiempo - Salud