Científicos demuestran que átomos pueden estar en dos lugares al mismo tiempo

Investigadores australianos lograron por primera vez demostrar que átomos con masa pueden entrelazarse cuánticamente, lo que significa que dos partículas pueden conectarse instantáneamente sin importar la distancia. Este hallazgo abre nuevas puertas para entender cómo interactúan la mecánica cuántica y la gravedad, dos pilares de la física que hasta ahora no encajaban. El avance acerca a la ciencia hacia la "teoría del todo" que Einstein buscó sin éxito durante treinta años.
Un equipo de investigadores de la Universidad Nacional de Australia ha logrado algo que parecía imposible: demostrar que átomos reales, con peso y movimiento, pueden entrelazarse cuánticamente. El experimento, publicado en la revista Nature Communications, confirma que este fenómeno no ocurre únicamente con partículas sin masa como los fotones, sino también con átomos completos. Se trata de un avance que, aunque pueda sonar abstracto, abre nuevas rutas para resolver uno de los mayores misterios de la física moderna.
Para entender qué significa esto, imaginemos dos átomos conectados de una manera tan profunda que el estado de uno depende instantáneamente del otro, sin importar qué tan lejos estén. Esto es el entrelazamiento cuántico. Lo extraño es que no hay una señal viajando entre ellos, sino que la conexión aparece de manera inmediata en el momento en que se miden. El físico Sean Hodgman, investigador principal del experimento, señala que el resultado "confirma las predicciones hechas hace más de un siglo de que la materia puede estar en dos lugares a la vez y puede interferir consigo misma incluso en esos lugares". Durante décadas, estos efectos se habían visto principalmente en partículas sin masa, así que lograr demostrarlo con átomos que sí tienen masa representa un desafío técnico extraordinario.
La importancia real de este descubrimiento radica en que abre una puerta para explorar cómo interactúan dos teorías que, aunque funcionan perfectamente por separado, nunca han encajado entre sí: la relatividad general de Einstein, que explica la gravedad en el universo visible, y la mecánica cuántica, que describe lo que ocurre a nivel subatómico. Un átomo, al tener masa, experimenta efectos gravitacionales. Pero la mecánica cuántica dice que puede seguir múltiples trayectorias simultáneamente. Hodgman plantea la pregunta clave: "¿Cómo se describe un sistema así en el marco de la relatividad general? Nadie lo sabe realmente". Esa incógnita apunta directamente hacia la "teoría del todo", el marco unificado que Einstein persiguió durante los últimos treinta años de su vida.
Sin embargo, el experimento actual tiene limitaciones. Para confirmar definitivamente sus hallazgos y descartar que las partículas se comuniquen a velocidades más lentas que la luz, los científicos necesitarían separar los átomos al menos treinta centímetros durante la medición. Por ahora, el sistema solo permite una separación de ocho centímetros, así que será necesario invertir más recursos y varios años adicionales de investigación.
El equipo australiano ya tiene planes ambiciosos para los próximos pasos. Planean intentar el entrelazamiento de diferentes isótopos de helio, lo cual les permitiría poner a prueba uno de los pilares fundamentales de la relatividad general utilizando sistemas cuánticos. Con cada paso, la ciencia se acerca un poco más a comprender cómo funciona realmente el universo, demostrando que la materia que percibimos como sólida y predecible puede comportarse de formas profundamente extrañas.
Fuente original: El Tiempo - Vida