ÚltimasNoticias Colombia

Colombia

Científicos de Medellín usan cabello humano para hacer casas más seguras en terremotos

Fuente: El Tiempo - Colombia
Científicos de Medellín usan cabello humano para hacer casas más seguras en terremotos
Imagen: El Tiempo - Colombia Ver articulo original

Investigadores de la Universidad de Medellín descubrieron que el cabello humano, convertido en fibra para morteros, duplica la capacidad de deformación de los muros ante sismos. La innovación aprovecha un residuo que hoy se desecha en rellenos sanitarios, ofreciendo una solución de bajo costo para mejorar la seguridad en viviendas de sectores vulnerables. El hallazgo surgió después de analizar cómo el cabello actúa como un amarre interno que mantiene los fragmentos unidos cuando el muro comienza a fisurase durante un temblor.

En las peluquerías de Medellín y el Valle de Aburrá se genera un residuo que nadie valoraba: cientos de toneladas de cabello humano que terminan en rellenos sanitarios o son incinerados cada año. Pero para la Facultad de Ingenierías de la Universidad de Medellín, esa basura se convirtió en la respuesta a una pregunta que toda comunidad vulnerable se hace: ¿cómo hacer más segura mi casa cuando llega un terremoto?

El profesor John Mario García Giraldo y su equipo decidieron experimentar algo inusual: incorporar fibras de cabello humano en el mortero de revoque para los muros de mampostería. Los resultados que obtuvieron en laboratorio fueron sorprendentes. Contrario a lo que muchos pensarían, el objetivo no era hacer los muros más duros o resistentes a la presión, sino lograr todo lo opuesto: hacerlos más flexibles. Durante un sismo, explica la investigación, la rigidez total es enemiga de la vida. Lo que realmente salva personas es la capacidad que tiene una estructura de deformarse sin colapsar.

Los números hablan por sí solos. Los muros reforzados con cabello duplicaron su desempeño en cuanto a capacidad de deformación frente a los convencionales. Pero hay algo más valioso aún: cuando el movimiento telúrico empieza a fracturar el muro, el cabello actúa como un amarre interno que mantiene unidos los fragmentos, evitando que todo se desmorone de inmediato sobre las personas adentro. Los investigadores también descubrieron que el tipo de cabello importa. El ondulado o crespo ofrece mejores resultados porque se agarra mejor mecánicamente a la mezcla.

"Con el reforzamiento con el cabello permitimos que el muro se deforme más tiempo sin desprenderse de la estructura", explica García Giraldo. En términos de supervivencia, esos segundos extra de estabilidad marcan la diferencia entre la vida y la muerte.

Lo más revelador es que esta innovación compite técnicamente con fibras plásticas o metálicas comerciales, pero a un costo prácticamente cero. Para sectores vulnerables del país donde las viviendas no siempre cumplen estándares estructurales, esta es una puerta abierta a mejorar la seguridad con recursos que están al alcance. Ahora la Universidad de Medellín busca formalizar alianzas con peluquerías para recolectar sistémicamente este material, transformando un problema ambiental en un pilar de construcción resiliente.

Fuente original: El Tiempo - Colombia

Noticias relacionadas