Científica argentina gana premio mundial por cultivos resistentes a la sequía

Raquel Lía Chan, bioquímica del CONICET argentino, recibió el premio Por las Mujeres en la Ciencia 2026 de L'Oréal y la Unesco por su trabajo en la identificación de genes que hacen más resistentes al trigo, maíz, arroz y soja frente a la sequía. Su investigación tiene aplicaciones en países como Colombia, Estados Unidos y Brasil. Durante la entrevista desde París, donde recibió el galardón, Chan criticó la percepción social negativa sobre los científicos en Argentina y defendió la importancia de la investigación pública.
La bioquímica argentina Raquel Lía Chan se convirtió en la ganadora por Latinoamérica y el Caribe del premio Por las Mujeres en la Ciencia 2026, una distinción que conceden L'Oréal y la Unesco. El reconocimiento llega este jueves 11 de junio en París y reconoce su contribución al desarrollo de cultivos más resistentes a la sequía a través de la identificación de genes y mecanismos biológicos aplicados al mejoramiento de cultivos como trigo, maíz, arroz y soja.
Chan, investigadora del CONICET (el organismo de promoción científica en Argentina), lamenta que en su país se haya instalado "la percepción social" de que los científicos "no sirven". Desde París, aseguró que esta percepción es incluso más dolorosa que la falta de presupuesto. "Se percibe en redes sociales que los empleados públicos lo que hacemos es mirar al techo, que no hacemos nada útil por la sociedad", criticó.
La investigadora destacó que los científicos trabajan "de forma apasionada, con ganas y con muchísimas más horas de trabajo que la mayoría de los mortales dedican a su trabajo". Cuestionó también la tendencia global hacia la privatización de sectores estratégicos. "Circula la idea de que todo lo estatal es malo. Esto pasa con la salud y con la educación, y pasa con áreas que yo considero prioritarias para tener un país libre y soberano", expresó.
Según la Unesco, el trabajo de Chan ha tenido un impacto directo en la seguridad alimentaria mundial y contribuye a que el sector agrícola reduzca sus emisiones de CO2. Las semillas resistentes a la sequía que desarrolló ya están siendo utilizadas en países como Colombia, Brasil, Canadá, Estados Unidos y Paraguay.
Sin embargo, este tipo de semillas transgénicas (organismos modificados genéticamente para adquirir nuevas características) no están autorizadas en la Unión Europea. Por eso, Chan y su equipo trabajan en edición génica, una técnica diferente que mejora los cultivos sin introducir genes de otros organismos. "Hay que hacer más, infinitamente más si no queremos una III Guerra Mundial por el agua o por la comida", advirtió la científica.
Chan lamentó el miedo que genera la palabra transgénico en ciertos sectores. "Creo que hay una cuestión geopolítica histórica en Europa con los partidos verdes. Creo que hay un poquito de ignorancia de la población en general", concluyó. A pesar de las críticas hacia la ciencia en su país, la investigadora intentó mostrarse optimista sobre el futuro, señalando que ha habido momentos en que la sociedad argentina se ha movilizado para defender valores que considera fundamentales.
Fuente original: El Tiempo - Vida