Chilenos inventan bicicleta que es su propio candado: el robo la deja inútil
Tres estudiantes de ingeniería chilenos crearon una bicicleta cuyo marco actúa como candado integrado, haciendo que robarla la destruya completamente. El proyecto YERKA ganó un concurso de emprendimiento y planea producir las primeras mil unidades antes de fin de año, con precios entre 400 y mil dólares estadounidenses. El equipo aún trabaja en proteger las ruedas y ajustar otros detalles de diseño.
Cuando Andrés Roi Eggers era niño en Santiago, le robaron dos bicicletas en el mismo año. En ambas ocasiones había usado lo que creía era un candado confiable, pero los ladrones se las llevaron intactas de todos modos. Ese recuerdo amargo se quedó con él durante años hasta convertirse en la chispa de una idea que cambiaría todo.
Años después, Eggers y dos amigos de la Universidad Adolfo Ibáñez, Cristóbal Cabello y Juan José Monsalve, decidieron resolver el problema que tanto los había afectado. Como parte de un trabajo de curso en Ingeniería Civil Industrial, los tres se propusieron crear algo completamente diferente: una bicicleta que funcionara simultáneamente como su propio sistema de seguridad.
Lo que produjeron fue ingenioso en su simpleza. La bicicleta YERKA está diseñada de tal forma que su marco actúa como candado. "La única manera de robarla es romperla, dejándola inutilizable, desincentivando el robo de ésta", explican en la página web de su proyecto. El concepto es revolucionario porque no requiere cargar un candado separado ni preocuparse por dónde dejarlo. "Sabemos lo tedioso que es llevar el candado a todas partes. Asegurarla no toma más de 20 segundos", señalan los inventores.
El problema que ataca YERKA es real y global. En Londres, por ejemplo, se roban alrededor de 21 mil bicicletas anualmente. La policía de esa ciudad reconoce que "los ladrones creen que el robo de bicicletas es un crimen de bajo riesgo y alto rendimiento". Mientras otras soluciones apuestan por rastreo GPS y sensores conectados a teléfonos inteligentes, estos tres chilenos eligieron un enfoque más directo: hacer que robar sea contraproducente.
El proyecto ganó el primer premio en un concurso de emprendimientos universitarios innovadores y ahora el equipo planea producir mil unidades para finales de 2014. Sin embargo, el camino no está libre de obstáculos. El modelo básico podría rondar los 400 dólares estadounidenses, precio que algunos consideran alto pero que Cabello justifica: "Pretendemos que la bicicleta vaya de los 400 a los 1000 dólares, dependiendo del tipo de componentes que trae, de si viene con cambios, con frenos, etc".
Todavía hay detalles por resolver. El prototipo actual pesa 13 kilos y usa acero y aluminio, pero el equipo busca hacer versiones más ligeras. Las ruedas siguen siendo vulnerables, así que trabajan con empresas para integrar tuercas de seguridad especiales que solo se abren con llaves específicas. "El foco siempre ha estado en proteger la esencia de la bicicleta, que es el marco", aclaró uno de los inventores.
Aunque ya han recibido interés de distintas partes del mundo, el equipo aún no tiene stock disponible. Planean producir las primeras mil unidades en Chile y luego buscar establecer relaciones de manufactura probablemente en China o Taiwán. Por ahora, lo que comenzó como un mal recuerdo de infancia se ha convertido en una solución que podría cambiar la forma en que protegemos nuestras bicicletas en las ciudades.
Fuente original: BBC Mundo - Tecnología
