Cerro Matoso al borde del apagón: crisis de gas amenaza miles de empleos en Córdoba

La minera Cerro Matoso enfrenta una crisis crítica por la posible terminación del contrato de suministro de gas con Canacol Energy. El 80% del gas que alimenta la planta proviene de ese acuerdo, y su ruptura podría detener las operaciones con consecuencias devastadoras para miles de empleados directos e indirectos en el sur del departamento. La incertidumbre también amenaza a las comunidades que dependen de los programas sociales financiados por esta operación industrial.
En el sur de Córdoba crece la preocupación por una decisión que se está tramitando en instancias internacionales y que podría cambiar el futuro económico de toda la región. La posible terminación del contrato de suministro de gas por parte de Canacol Energy tiene a Cerro Matoso, una de las operaciones industriales más importantes del departamento, enfrentando un riesgo real de paralización.
El panorama es complejo. Aproximadamente el 80% del gas que mantiene en funcionamiento la planta de Cerro Matoso proviene de ese contrato. Sin ese suministro, los hornos que operan continuamente no podrían mantener su ritmo de trabajo, lo que significaría un apagón industrial con consecuencias inmediatas y muy serias para la operación.
Lo que está en juego va mucho más allá de una fábrica. Miles de empleos directos e indirectos dependen de esta operación, así como una cadena económica que mueve millones de pesos diariamente en Córdoba. Además, comunidades enteras están ligadas a los programas sociales que se financian desde esta actividad minera.
A todo esto se suma un riesgo técnico delicado: si los hornos se detienen, podrían sufrir daños estructurales cuyos costos llegarían a cientos de miles de millones de pesos, con tiempos muy largos de recuperación. Cada día sin operación también representa pérdidas millonarias tanto para la empresa como para el país.
Mientras las conversaciones avanzan y el proceso se analiza en los diferentes niveles, la incertidumbre sigue creciendo en el departamento. Lo que realmente está en juego no es solo una operación industrial, sino el sustento de miles de familias y el equilibrio económico de una región entera que depende de esta actividad.
Fuente original: Chicanoticias
