Cepeda reconoce corrupción en gobierno Petro pero esquiva críticas directas

El candidato presidencial Iván Cepeda admitió por primera vez que ha habido hechos de corrupción en la administración Petro, comprometiéndose a erradicarlos en un eventual segundo gobierno. Sin embargo, evitó señalar responsables concretos y reafirmó su apoyo al modelo de gobierno actual. Sus declaraciones llegan en medio de múltiples escándalos que han sacudido la administración, desde el caso de la UNGRD hasta investigaciones por financiación irregular de campaña.
Después de mantener un silencio relativo sobre los escándalos que han marcado el gobierno de Gustavo Petro, el candidato presidencial Iván Cepeda finalmente se pronunció sobre la corrupción. Lo hizo en un acto de su campaña, donde reconoció lo que el país ya sabía: que "se han presentado hechos de corrupción en este gobierno que vamos a erradicar en nuestro segundo gobierno". Cepeda es el aspirante que, de ganar, continuaría con las políticas de la actual administración, motivo por el cual sus posturas frente a los escándalos han sido observadas de cerca.
Lo llamativo es que el reconocimiento de corrupción vino acompañado de una defensa cerrada del modelo petrocrata. El candidato planteó un escenario donde los colombianos deben elegir entre "dos caminos": uno hacia la "extrema derecha que dirige Álvaro Uribe" y otro que, aunque "no ha sido perfecto", representa "el pacto histórico, la alianza por la vida" que conduce al "cambio social, a la igualdad, a la prosperidad". Con esta estrategia, Cepeda minimizó las irregularidades como imperfecciones menores en un proyecto más grande.
Lo que falta en el discurso del senador es algo crucial: no señaló a responsables concretos. Mientras admitía la existencia de corrupción, evitó apuntar con el dedo hacia quiénes dentro de la administración cometieron estos hechos. Esto contrasta con la gravedad de los escándalos que han sacudido el primer gobierno de izquierda en Colombia.
El escándalo de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) es quizás el más grave. Organismos de control investigan un presunto entramado de corrupción vinculado a la compra de carrotanques para La Guajira, recursos que también fueron utilizados para "aceitar apoyos en el Congreso de la República", según el texto. Los entonces ministros Ricardo Bonilla y Luis Fernando Velasco hoy están en la cárcel por estos hechos.
También están los casos de las presuntas interceptaciones ilegales ordenadas durante la administración, que involucraron a policías condenados. Hubo además problemas graves en la expedición de pasaportes, investigaciones sobre filtraciones de información de inteligencia y, en el ámbito electoral, el Consejo Nacional Electoral emitió un fallo sin precedentes contra la campaña de Petro en 2022: la campaña de "Petro Presidente" se pasó de los topes de gasto, ocultó miles de millones en cuentas y recibió dinero de fuentes prohibidas como sindicatos.
Cepeda ha esquivado debates presidenciales, en parte para no tener que responder directamente por cuestionamientos sobre estos hechos irregulares. Su estrategia parece ser mantener la unidad de la coalición de izquierda mientras ofrece un vago compromiso de "erradicar" la corrupción sin comprometer a nadie de la administración actual. El problema para el candidato es que los colombianos necesitan saber no solo que reconoce que hubo corrupción, sino qué hará al respecto y quién responderá por ella.
Fuente original: El Colombiano - Colombia


