Cepeda mantiene su llamado a desobediencia civil y rechaza que se ignore el debate sobre soberanía

El senador Iván Cepeda salió al paso de las críticas sobre su anuncio de "desobediencia civil", insistiendo en que el verdadero debate debe girar en torno a si el presidente electo Abelardo de la Espriella tiene vínculos con organismos de seguridad estadounidenses. Cepeda diferencia su cuestionamiento del proceso electoral de lo que considera una incompatibilidad más profunda relacionada con la ciudadanía estadounidense de De la Espriella. Sus aclaraciones coinciden con polémica generada por declaraciones radicales de dirigentes de la Juventud Comunista.
Iván Cepeda no se arredra. Un día después de anunciar su entrada en "desobediencia civil", el excandidato presidencial decidió precisar sus palabras a través de redes sociales, argumentando que las críticas han tergivirsado lo que, para él, constituye el meollo del asunto.
El senador sostiene que en toda esta discusión se ha dejado a un lado lo que califica como "la esencia del problema: la afrenta a la dignidad nacional". Lo que realmente le preocupa, dice, es un cuestionamiento que ha planteado repetidamente en las últimas semanas: si el mandatario electo "es colaborador o agente de un organismo de seguridad e inteligencia estadounidense". Para Cepeda, esa es la pregunta que genera incomodidad y que buscan eludir. "La razón de este silencio es obvia. Lo que buscan ignorar es lo que les genera absoluta molestia", afirmó, añadiendo que ese punto es "precisamente" lo que quiso destacar: "el inmenso peligro para nuestra soberanía".
El político también aclaró que sus críticas funcionan en dos planos distintos que no deberían confundirse. Primero, mantiene su ratifico sobre las formalidades del proceso electoral: "En esta decisión me ratifico". Pero diferencia eso de lo que considera una cuestión más grave: las obligaciones que surgen de la ciudadanía estadounidense de De la Espriella, las cuales calificó como "incompatibles para el ejercicio de la Presidencia en Colombia". "Ese es el fondo del problema, que quieren ocultar y eludir", sentenció, reiterando que por eso su llamado a la "desobediencia civil pacífica tiene toda legitimidad".
Las aclaraciones de Cepeda salen a la luz en medio de un escándalo provocado por Vivian Marín, secretaria política de la Juventud Comunista (Juco), quien publicó un video radicalizando el discurso. En las imágenes, Marín afirmó que la tarea es "hacer invivible este país para Abelardo de la Espriella" y se presentó ante la derecha como una "plaga" que saldrá a las calles todos los días. Sus palabras ya han generado denuncias ante la Fiscalía por terrorismo e instigación a delinquir. Después, al hablar con Caracol Radio, la joven intentó retractarse argumentando que sus palabras habían sido sacadas de contexto.
Fuente original: El Colombiano - Colombia
