Centro Carter elogia elecciones colombianas por récord de participación, pero advierte sobre irregularidades

El Centro Carter felicitó a Colombia por unas elecciones pacíficas con participación histórica del 63,6% y una organización transparente de la Registraduría. Sin embargo, la misión internacional también documentó denuncias de compra de votos, coacción electoral y presiones de grupos armados en algunas regiones. El organismo seguirá vigilando el proceso y publicará un informe final con recomendaciones.
Desde Atlanta llegó el reconocimiento internacional a los comicios colombianos. Jennie Lincoln, directora de la Misión de Expertos Electorales del Centro Carter, no guardó palabras a la hora de valorar cómo transcurrió la segunda vuelta presidencial. "Colombia registró una participación electoral récord del 63,6%, junto con una histórica movilización ciudadana de jurados de votación, testigos electorales y observadores nacionales, complementada por un amplio despliegue de las fuerzas de seguridad en todo el país", expresó la directora de la misión.
Esa cifra de participación cuenta más de lo que parece. En un ambiente de alta polarización, donde los dos candidatos se cruzaron acusaciones durante toda la campaña y donde la división política opacó el debate de propuestas concretas, que más de seis de cada diez colombianos hayan salido a votar habla de una democracia que sigue viva. El Centro Carter lo reconoció así. También destacó la rapidez con la que la Registraduría sacó los resultados preliminares apenas una hora después del cierre de votación, lo que muestra que el sistema electoral colombiano tiene buena capacidad organizativa incluso bajo presión.
La organización de observadores internacionales alabó además cómo se ejecutó la segunda vuelta "de manera eficiente y transparente en un plazo breve", aun en territorios donde la seguridad representa un desafío real. En esas zonas difíciles, la votación se realizó sin mayores contratiempos.
Pero el Centro Carter no se dejó deslumbrar solo por lo positivo. En su declaración advirtió que el proceso electoral estuvo manchado por denuncias de compra de votos, coacción a electores y presiones ejercidas por grupos armados ilegales en algunas regiones. Según la misión, estos problemas agravaron la desconfianza ciudadana y profundizaron aún más la polarización política que ya caracterizaba el país desde la primera vuelta.
La misión que realizó este monitoreo estuvo integrada por once especialistas de Alemania, Brasil, Dinamarca, España y Estados Unidos. Su trabajo incluyó revisar el marco legal del proceso, el desempeño de las autoridades electorales, el registro de partidos y candidatos, la justicia electoral, el uso de tecnología en los comicios y las campañas educativas previas. El equipo contó también con el apoyo de profesionales colombianos.
No es la primera vez que esta organización vigilante interviene en las elecciones colombianas de este año. Ya había estado en la primera vuelta del 31 de mayo y publicó declaraciones previas. Incluso realizó una evaluación preelectoral en noviembre de 2025, tras ser invitada por las autoridades electorales.
El Centro Carter anunció que publicará un informe final con recomendaciones detalladas una vez culmine completamente el proceso electoral y se conozcan los resultados definitivos de la segunda vuelta.
Fuente original: El Colombiano - Colombia

