Cayó la estafa de 16 mil millones: quién es Junior, el hombre que desapareció de Bogotá

Uriel Barreto, conocido como Junior, desapareció el 19 de enero tras operar durante años un esquema de inversión fraudulento que afectó a más de 120 personas en Bogotá. A través de una supuesta cooperativa de transporte, prometía rendimientos mensuales de hasta el 10 por ciento, pero dejó pérdidas cercanas a 16 mil millones de pesos. Tras reaparecer en redes sociales, Barreto aseguró que es el único responsable del colapso del modelo.
La historia de Uriel Andrés Barreto Díaz, más conocido como Junior, es la de un hombre que armó una de las estafas financieras más grandes que ha visto Bogotá en los últimos años. Desde 2019, se presentaba como directivo administrativo de la Cooperativa Transportadora Bogotá-Kennedy Taxis Colectivos, ganándose la confianza de amigos, familiares y conocidos a los que les ofrecía algo que suena demasiado bueno para ser verdad: rendimientos mensuales que iban desde el 4 hasta el 10 por ciento. Incluso prometía porcentajes aún mayores para quienes trajeran nuevos inversionistas. Durante años logró mantener el esquema funcionando, pero todo se derrumbó en enero de 2026, cuando desapareció y dejó a más de 120 personas en la ruina.
El modelo que Junior vendía era aparentemente sencillo. Decía que el dinero que recibía se invertía en el sector transporte: compra de repuestos, capacitaciones a conductores y otros negocios operativos. Luego explicaba que funcionaba mediante lo que llamaba una "bolsa de apalancamiento", un mecanismo financiero que consiste en usar dinero prestado para aumentar la cantidad invertida. Según su versión, cuando la cooperativa recibía pagos de estos contratos, el capital volvía junto con los rendimientos prometidos. Para darle credibilidad, entregaba contratos firmados y documentos con membrete de la cooperativa. El dinero, sin embargo, lo recibía directamente en sus cuentas personales.
Todo cambió cuando en enero dejó de hacer los pagos. Los inversionistas intentaron localizarlo pero encontraron algo perturbador: ni siquiera podían ubicar las oficinas de la cooperativa. Después supieron que la Cooperativa Transportadora Bogotá Kennedy Ltda. estaba oficialmente liquidada desde septiembre de 2023. Fue entonces cuando empezaron a circular carteles en redes sociales buscando a Junior. Lo describían como un hombre de 1,76 metros, tez trigueña, ojos café claro y cabello castaño, que se había marchado en una camioneta Ford Escape negra tras salir del centro comercial Titán Plaza el 19 de enero a las 6:30 de la tarde.
Una de las víctimas cuenta que solo entre sus familiares y amigos cercanos las pérdidas llegaron a 4.400 millones de pesos, dinero que 20 personas invirtieron porque ella los recomendó. Historias como esa se repiten: más de 120 denuncias concentradas especialmente en personas cercanas a Junior, aunque asegura que el 40 por ciento de los inversionistas llegó a través de intermediarios, expandiendo la red por chats privados y recomendaciones de amigo a amigo. El esquema se aceleró durante la pandemia, cuando muchas personas, desesperadas por las dificultades económicas, buscaban formas rápidas de ganar dinero.
Semanas después de desaparecer, Junior reapareció en redes sociales diciendo que su vida corría peligro y que por eso no se había presentado. Pero nunca se reunió con los afectados para dar explicaciones sobre dónde fue a parar el dinero. Entonces, en respuesta a El Tiempo, aseguró que fue el único responsable de todo. Contó que el modelo consistía en captar dinero con contratos a seis meses, ofreciendo un 6 por ciento mensual los primeros cinco meses, luego 5 por ciento en el sexto, sin rendimiento en el último mes. Reconoció que todo se volvió insostenible cuando sus compromisos financieros crecieron. El colapso, dice, comenzó en octubre cuando disminuyeron los ingresos, e intentó responder con su propio patrimonio hasta enero, pero al final le fue imposible.
Junior también afirmó que exonera de responsabilidad a su familia y a la cooperativa, insistiendo en que "soy el único responsable" de lo que pasó. Ahora la Fiscalía investiga si los hechos configuran delitos como estafa y captación ilegal de dinero. Lo que queda claro es que el dinero desapareció, las víctimas siguen buscando respuestas y Junior, aunque reapareció en redes, sigue sin rendir cuentas por los 16 mil millones de pesos que se esfumaron.
Fuente original: El Colombiano - Colombia



