Cartagena llora a empresario asesinado: la violencia vuelve a golpear a la familia Carrillo Olier
Jesús Carrillo Olier, reconocido empresario cartagenero, fue atacado a tiros cuando llegaba a su compañía en la Avenida Crisanto Luque y falleció horas después en un centro asistencial. El crimen reaviva el dolor de una familia que ya perdió a otro miembro en circunstancias similares hace más de una década. La muerte se suma a cinco homicidios registrados en la semana, profundizando la angustia entre comerciantes y ciudadanos que demandan acciones urgentes de seguridad.
La mañana del jueves 14 de mayo se tiñó de tragedia en Cartagena cuando Jesús Carrillo Olier, dueño de Estibas y Maderas, fue atacado a bala cuando bajaba de su camioneta frente a su empresa. Un hombre armado lo esperaba en la Avenida Crisanto Luque, en el barrio Paraguay, y le disparó a quemarropa. El empresario fue trasladado de urgencia a un centro asistencial, pero no logró sobrevivir a la gravedad de las heridas. Su muerte se confirmó en la noche, dejando un vacío profundo en los sectores empresarial e industrial de la ciudad.
Carrillo Olier no era solo un nombre en la lista de la violencia. En Cartagena lo conocían como un hombre trabajador y cercano, especialmente en el barrio Castillogrande donde vivía. Además de Estibas y Maderas, era propietario de CDA Tecno Carrillo, un reconocido centro de diagnóstico automotor. Su trayectoria empresarial lo había posicionado como una figura respetada en distintos sectores de la ciudad.
Pero lo que hace aún más doloroso este crimen es que la familia Carrillo Olier ya conoce el sabor amargo de la violencia sicarial. En 2010, su hermano José Carrillo Olier, propietario de Maderas Carrillo, fue asesinado en el barrio El Líbano en circunstancias parecidas. Según reportes de esa época, un sujeto llegó fingiendo ser cliente, pidió remaches y luego abrió fuego contra el comerciante. Las autoridades relacionaron ese crimen con una presunta vendetta atribuida a la banda criminal Los Paisas. Dieciséis años después, la tragedia golpea nuevamente a los mismos Carrillo Olier.
Este asesinato se suma al menos a cuatro homicidios más registrados en lo que va de la semana en Cartagena, una escalada de violencia que tiene a la ciudad en vilo. Comerciantes, empresarios y ciudadanos respiran angustia. "Nos preocupa que no hay ningún tipo de medida por parte de las autoridades. Nadie dice nada, nadie se pronuncia. Estamos a merced de la delincuencia", manifestaron varios cartageneros tras conocerse la muerte del empresario.
El descontento rebasa los muros de las oficinas y las tiendas. Varios líderes ciudadanos han sido enfáticos al señalar que "es más que justo y necesario el cambio del actual comandante de la Policía Metropolitana de Cartagena. La verdad, las acciones que debe tener la institución en la ciudad no serían las adecuadas para poner freno a la grave situación de inseguridad y homicidios que vive La Heroica". Mientras avanzan las investigaciones para identificar a los responsables, Cartagena se debate entre el miedo y la demanda de acciones concretas que rompan el ciclo de violencia que parece no tener fin.
Fuente original: Las Noticias Cartagena
