Cartagena invierte 49 mil millones en megaobra para llevar más agua potable a toda la ciudad
Aguas de Cartagena arranca una de las obras más importantes para su acueducto con inversión de casi 49 mil millones de pesos. El proyecto incluye 7,9 kilómetros de tuberías nuevas que aumentarán la capacidad de distribución de agua de 32 mil a 48 mil metros cúbicos diarios. Las intervenciones se harán en dos corredores clave de la ciudad y deberían estar terminadas entre abril y septiembre de 2027.
Cartagena está metida de lleno en una de las obras de infraestructura más ambiciosas para su sistema de agua potable. Aguas de Cartagena acaba de dar el pistonazo de salida a este megaproyecto que demandará una inversión cercana a los 49 mil millones de pesos, con el objetivo claro de ampliar la capacidad de distribución de agua en la ciudad y llevar el servicio a más zonas donde la expansión urbana lo reclama.
El corazón del proyecto está en fortalecer las líneas de conducción que traen el agua desde la Planta de Tratamiento El Cerro. La idea es pasar de una capacidad actual de 32 mil metros cúbicos diarios a 48 mil metros cúbicos por día. Para lograrlo, la empresa ya confirmó la llegada al puerto de Cartagena de 7,9 kilómetros de tuberías y accesorios especializados que comenzarán a distribuirse en los próximos días hacia los diferentes frentes de trabajo.
El trabajo se concentrará en dos corredores estratégicos de la ciudad: la conducción Mamonal–Nelson Mandela y la conducción Policarpa–Bellavista. En total, se instalarán 7,9 kilómetros de nuevas redes en hierro dúctil con diámetros de 500 y 1.000 milímetros. Aguas de Cartagena está ejecutando esto mediante tres contratos que ya están en fase activa, y en estos momentos los equipos técnicos andan en las tareas preliminares de replanteo topográfico para que todo marche conforme al cronograma.
La meta es ambiciosa pero realista: terminar la obra entre abril y septiembre de 2027, dependiendo del tramo que se intervenga. Con esta ampliación, la empresa busca que Cartagena tenga una red de distribución más robusta y preparada para responder a las necesidades actuales y futuras de agua potable, especialmente en esos sectores donde la ciudad sigue creciendo y la demanda de servicios básicos no para de aumentar.
Fuente original: Las Noticias Cartagena
