Cartagena inaugura la Plaza de Variedades: de cancha olvidada a epicentro cultural frente al manglar

Este viernes abre las puertas la Plaza de Variedades, un espacio de 8.000 metros cuadrados construido donde antes había una vieja cancha de tierra en Chambacú. El lugar funcionará como nodo cultural, deportivo y de encuentro ciudadano frente a la Laguna del Cabrero. La inauguración incluirá un homenaje al cineasta Salvo Basile y será el prelanzamiento de la edición 65 del FICCI.
Cartagena está a punto de vivir una transformación que huele a futuro. Este viernes, a las cinco y media de la tarde, cuando la luz de la tarde da paso a esa brisa que invita a pasear por la ciudad, se abrirán oficialmente las puertas de la Plaza de Variedades. Lo que antes era una cancha de tierra castigada por el sol y el olvido se ha convertido en un espacio de 8.000 metros cuadrados ubicado en el Parque Espíritu del Manglar, justo frente a la Laguna del Cabrero, donde el manglar guarda sus secretos.
Este no es un proyecto cualquiera. La plaza surge como un nodo bioclimático donde conviven el patrimonio material de la construcción, el inmaterial de la tradición y el natural que representa el manglar que rodea el lugar. El alcalde Dumek Turbay la ha catalogado como un punto de armonía, un espacio de felicidad pensado para que los cartageneros tengan donde reunirse, conversar y encontrarse lejos del asfalto. Con capacidad para más de 8 mil asistentes, promete ser un epicentro de cultura, arte, deporte e integración ciudadana.
La inauguración tendrá un sello especial: será un homenaje póstumo a Salvo Basile, el italiano más cartagenero de la historia, quien llevó historias locales a la pantalla grande y hoy, desde su ausencia, bendice este nuevo capítulo de la ciudad. Durante la ceremonia de apertura se proyectará La Estrategia del caracol, película que resume el espíritu del lugar: la dignidad colectiva, la idea de que todos caben si la casa se mueve juntos. La directora del festival, Margarita Díaz, lo expresó así: "Este es un escenario donde las historias vuelven a reunir y a conversar".
Lo que viene después será igualmente especial. El sábado, desde las seis de la mañana, el IDER convocará a los madrugadores a actividades deportivas. Luego llegarán los títeres de La Tropa de Trapo y la cumbia, porque en Cartagena el baile no es un adorno sino una necesidad. El domingo será turno de los niños rescatando juegos tradicionales, mientras Trotasueños se encarga de que la fantasía no escape entre las ramas.
Dicen que las ciudades que no tienen donde reunirse terminan por hablar solas. Cartagena, con esta nueva plaza, ha decidido seguir conversando. Cuando este viernes se enciendan las luces simbólicas y la pantalla al aire libre transmita la sonrisa de Salvo Basile, el manglar dejará de estar solo. Tendrá una plaza donde la gente se mire a los ojos y aprenda, finalmente, que la dignidad se construye cuando todos movemos la casa juntos.
Fuente original: El Tiempo - Colombia