Carlos Lleras Solano: el gallero que mantiene viva la tradición costeña con honor y pasión

Carlos "Llerita" Solano Cerchiario es uno de los criadores de gallos finos más reconocidos de la región Caribe. Con una cría de más de doscientos ejemplares en Barrancas, ha consolidado su prestigio a través de años de dedicación, disciplina y una calidad humana que lo distingue en el mundo gallístico. Su nombre se suma ahora a la lista de grandes galleros que han engrandecido esta tradición en Colombia.
En el Caribe colombiano existe una larga estirpe de galleros legendarios cuyo legado permanece grabado en la historia del deporte gallístico nacional. Nombres como Enriquito Orozco con su famoso gallo "Mecedora", Humberto Gómez Tamara, Ángelo Monzón de Puerto Rico y tantos otros forjaron una tradición donde honor, pasión y respeto fueron la columna vertebral. Esos pioneros transformaron las ferias gallísticas en templos de amistad y fraternidad que trascendieron generaciones.
Esa misma llama sigue ardiendo en la región Caribe. Nombres como "Checho" Castro, Olimpo Oliver hijo, Saúl Javier Brito y muchos otros mantienen viva la tradición de los gallos finos. Y entre los criadores que hoy brillan con luz propia emerge Carlos Lleras Solano Cerchiario, conocido cariñosamente como "Llerita". Se trata de un hombre cuya esencia humana es tan grande como su dedicación a los gallos finos. Quienes lo conocen saben que es un ser noble, leal y transparente, de esos amigos difíciles de encontrar en la vida.
"Llerita" construyó su existencia con trabajo, esfuerzo y disciplina. Desde joven comprendió el valor de la lucha honesta y se abrió camino en el sector público, donde ganó reconocimiento y respeto. Hoy disfruta del fruto de su trabajo al lado de su esposa, hijos y nietos, su mayor tesoro. Proviene además de una familia honorable: hermano del recordado profesor Jorge Solano del Colegio Roque de Alba de Villanueva, y de Suanny Solano, escritora y poeta que trabajó en la Gobernación de La Guajira. Una familia formada bajo principios de honestidad, cultura y servicio.
Pero la verdadera pasión de "Llerita" vive en el mundo de los gallos finos. Posee en Barrancas una de las mejores crías de la región con alrededor de doscientos ejemplares, seleccionados cuidadosamente para garantizar gallos de excelente raza, temple y valentía. Cada uno pasa por rigurosos procesos de preparación física y control. Él entiende que los gallos finos son como grandes boxeadores: requieren disciplina, resistencia y carácter. En cada feria gallística sus ejemplares muestran bravura, velocidad y calidad. Valledupar, Barranquilla y La Guajira conocen bien la calidad de su cría, y casi siempre sus gallos ocupan lugares de honor entre los mejores del Caribe.
Lo que realmente distingue a Carlos Lleras Solano es su caballerosidad. En el mundo gallístico, los verdaderos hombres entienden que quienes pelean son los gallos y no los galleros. Por eso "Llerita" abraza con humildad a su contendor al terminar cada combate, haya ganado o perdido. Su sonrisa franca y alegría contagiosa lo convierten en el alma de muchas concentraciones. Llegar a su residencia es encontrarse con un ambiente de amistad sincera, hospitalidad y respeto, donde junto a su esposa recibe con cariño a familiares y amigos.
La gallística representa una expresión profundamente arraigada en la identidad popular del Caribe colombiano. Sigue reuniendo a hombres y mujeres de todas las clases sociales en torno a las grandes ferias, donde convergen generaciones enteras que mantienen viva una tradición donde el honor, la palabra y la amistad siguen teniendo valor. Carlos "Llerita" Solano Cerchiario encarna precisamente ese espíritu noble del gallero auténtico: disciplinado, honorable, apasionado por los gallos finos y constructor de una de las mejores cuerdas de la región. Su nombre ya ocupa un lugar especial entre los grandes criadores de nuestra tierra, ejemplo de lealtad, humildad y amor por preservar la grandeza de esta tradición en el Caribe.
Fuente original: Guajira News

