Asesinato en Aranjuez: la fuga de la conductora aviva sospechas de complicidad en el crimen

Un joven de 24 años fue asesinado a balazos en la comuna 4 de Medellín mientras viajaba como parrillero en su propia moto. Lo inusual fue que la mujer que conducía huyó del lugar en otra motocicleta que la esperaba, lo que ha generado interrogantes sobre si pudo estar implicada en el crimen. Las autoridades investigan el hecho como un posible ajuste de cuentas, considerando los antecedentes penales de la víctima.
Un nuevo crimen ensangrentó las calles de Aranjuez en plena madrugada. Un joven de 24 años, oriundo de Santa Bárbara pero residente del barrio Belén, fue ultimado a balazos cuando se movilizaba como parrillero en su propia motocicleta SZR color gris. Lo que hace particularmente extraño este homicidio es la insólita conducta de quien conducía la moto en ese momento: una mujer que desapareció del lugar en circunstancias que han encendido las alarmas en la investigación.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 12:34 p.m. del 13 de marzo en la calle 86 con carrera 51B. Testigos relataron que dos sujetos completamente vestidos de negro, movilizándose en otra motocicleta, interceptaron al joven y abrieron fuego contra él sin mayor consideración. El ataque fue rápido y letal. La víctima quedó tendida boca arriba sobre el andén peatonal, sin signos vitales cuando llegaron las autoridades. Vestía camiseta blanca, pantalón negro y calzado del mismo color.
Pero la escena se tornó más inquietante después del disparo. La conductora de la moto abandonó el vehículo en el lugar y fue recogida casi de inmediato por otra motocicleta que aparentemente la esperaba. Desapareció con rumbo desconocido, así como los dos sicarios. Este detalle ha puesto a trabajar a los investigadores: ¿sabía la mujer que algo así iba a ocurrir? ¿fue cómplice del crimen?
Los antecedentes del joven asesinado apuntan en una dirección clara. Según fuentes, presentaba un historial judicial que incluye anotaciones por homicidio y tráfico de estupefacientes. Además, se conoció que había recibido amenazas previas contra su vida. Todo indica que se trata de un ajuste de cuentas dentro de redes criminales, no de un hecho al azar.
Actualmente, la Policía trabaja en identificar a la conductora y a quien la recogió después del asesinato. Su testimonio o, en el peor de los casos, su presunta complicidad será determinante para esclarecer qué pasó realmente en esa calle de Aranjuez. También siguen la pista de los dos sicarios vestidos de negro. Las investigaciones apenas comienzan, pero las sospechas ya están sobre la mesa.
Fuente original: Minuto30

