CAR frena construcción de cinco viviendas en reserva forestal del Bogotá por incumplimientos ambientales

La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca suspendió un proyecto de urbanización campestre en Chocontá que violaba normativas ambientales. El desarrollo de cinco viviendas se construía dentro de la Reserva Forestal Protectora de la Cuenca Alta del Río Bogotá sin permiso de vertimientos ni sistemas de tratamiento de aguas residuales. La CAR advirtió que representa un riesgo por remoción de suelo en una zona que requiere especial protección para preservar esta vital fuente hídrica.
Los técnicos de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca descubrieron durante un operativo en Chocontá algo que no debería estar sucediendo: la construcción de cinco viviendas campestres dentro de la Reserva Forestal Protectora Productora de la Cuenca Alta del Río Bogotá. El hallazgo ocurrió en la vereda Tilatá, donde inspectores de la Dirección Regional Almeidas y Guatavita encontraron no solo estas casas en construcción, sino también un área destinada a comercio, todo avanzando sin los permisos necesarios.
El problema va más allá de la falta de trámites. Según la CAR, el proyecto carece de permiso de vertimientos y no cuenta con sistemas para tratar las aguas residuales. Los constructores pensaban resolver esto con tanques de almacenamiento temporal y recolección por camión vactor hacia un sitio autorizado, pero la autoridad ambiental fue clara: eso no funciona aquí. Estas no son viviendas rurales dispersas, que son las únicas permitidas en la reserva. Según la Resolución 138 de 2014, una vivienda rural dispersa es aquella ubicada de manera aislada en suelo rural, asociada a la vida del campo, y que no hace parte de parcelaciones para vivienda campestre como la que se encontró.
El análisis técnico también reveló algo más grave: el proyecto genera un alto riesgo por remoción de suelo dentro de la reserva. Las cinco viviendas están agrupadas en aproximadamente una hectárea, lo que viola la densidad máxima permitida. "Suspendimos el proyecto por remoción de suelo para evitar la continuación de una actividad que atenta contra el medio ambiente, los recursos naturales, el paisaje y la salud humana", expresó Camilo Poveda, director regional de Almeidas y Guatavita de la CAR.
El funcionario enfatizó que cualquier construcción en la zona debe estar acorde con la capacidad real de la cuenca para abastecer agua y gestionar residuos, considerando especialmente el recurso hídrico. La cuenca alta del Bogotá es vital para millones de bogotanos, y por eso la CAR insistió en que los municipios no pueden otorgar nuevas licencias de construcción en la reserva hasta que se apruebe su Plan de Manejo.
La entidad ambiental aprovechó para hacer un llamado a los ciudadanos: denuncien estas intervenciones irregulares. Cada construcción no autorizada en zonas como esta puede afectar una de las principales fuentes de agua del territorio, algo que tarde o temprano nos impacta a todos.
Fuente original: El Tiempo - Bogotá