Capturan en Bucaramanga a dos cabecillas que financiaban al ELN con dinero del narcotráfico
Las autoridades desmantelaron una red de tráfico de drogas que operaba desde el noreste del país y enviaba recursos al Ejército de Liberación Nacional. Los capturados fueron César Pérez Serrano y Katiuska Pargas, alias Katy, arrestados el martes en Bucaramanga. Según el gobierno, Pérez coordinaba rutas internacionales de cocaína hacia Estados Unidos y Europa, mientras que Pargas lavaba el dinero obtenido de estas operaciones ilícitas.
Un golpe importante contra el crimen organizado en la frontera con Venezuela. Las autoridades colombianas capturaron esta semana a dos de los principales operadores de una red que no solo traficaba con drogas, sino que también canalizaba millones de pesos hacia células del ELN en zonas de conflicto. El anuncio lo hizo el ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, quien enfatizó que el operativo es parte de una estrategia regional más amplia para combatir el narco transnacional.
Los detenidos son César Pérez Serrano y Katiuska Pargas, alias Katy. Ambos fueron capturados el martes en Bucaramanga, en el departamento de Santander, durante la llamada Operación Imperio. La acción contó con el trabajo coordinado de la Dirección de Inteligencia Policial, Ameripol e Interpol Venezuela, mostrando cómo el combate al narcotráfico requiere de esfuerzos conjuntos entre países.
Según las investigaciones, Pérez Serrano era el encargado de organizar los pasos clave por donde circulaba la cocaína con destino a Estados Unidos y Europa. Estaba marcado por Interpol en 196 países y tenía órdenes de captura por asociación para delinquir, tráfico de estupefacientes y blanqueo de capitales. El ministro lo describió como alguien que desde Bucaramanga coordinaba estas rutas internacionales cuyos ganancias financiaban operaciones del ELN en la frontera. "Hoy, esa estructura criminal pierde su centro de gravedad", afirmó Sánchez Suárez.
Por su lado, Katiuska Pargas jugaba un papel igualmente crucial pero en la sombra. Era la responsable de hacer desaparecer el dinero sucio del narcotráfico, integrándolo en el sistema financiero para que pareciera legal. El ministro explicó que sin este componente financiero la red no podría crecer. "Sin finanzas no hay expansión criminal; sin expansión, no hay poder territorial", sostuvo.
La organización utilizaba corredores en Arauca y Norte de Santander para mover la cocaína hacia los mercados internacionales. Mientras tanto, los recursos ilícitos se canalizaban a través de sistemas financieros para que sus estructuras en zona fronteriza pudieran operar sin restricciones. Los analistas coinciden en que golpes como este contra las finanzas del crimen organizado son igual de importantes que las capturas de traficantes, porque sin dinero las bandas no pueden ni crecer ni mantener su poder territorial.
Fuente original: KienyKe - Portada
