Capturan a presunto ladrón que se identificaba como "therian-rata" en Bogotá

Un hombre que se autodenominaba "therian-rata" fue interceptado por la comunidad en el barrio Costa Azul de Suba tras robar un celular. El incidente reaviva el debate sobre los therians, personas que se identifican como animales, un fenómeno que pasó de redes sociales a reportes policiales. El caso también expone nuevamente la justicia por mano propia en la capital, ya que fue agredido antes de ser entregado a las autoridades.
Un hombre que se identificaba a sí mismo como "therian-rata" terminó capturado en el barrio Costa Azul, en la localidad de Suba, después de presuntamente robar un teléfono celular a una joven en plena calle. Lo inusual no fue solo el delito, sino la identidad que el sujeto adoptaba: una de esas tendencias que ha llegado a Colombia desde países como Alemania, Argentina y México, donde personas se sienten identificadas como animales.
Según lo reportado por testigos y autoridades, el hombre no actuaba solo en el robo. Su cómplice logró escapar, pero él fue rodeado por cinco ciudadanos que lo acorralaron. La detención, sin embargo, no transcurrió de manera pacífica. Antes de entregarlo a la policía, los transeúntes le propinaron agresiones físicas, un acto que evidencia una vez más el problema recurrente de la justicia por mano propia en Bogotá y la desconfianza que sienten muchos hacia las instituciones.
El caso explotó en redes sociales. Las burlas fueron inmediatas y sin piedad. Usuarios escribieron cosas como "Jajajajajajaja 'therian rata'. Buena esa. Y, a la próxima, que NO queden en la grabación los rostros de los buenos ciudadanos que le dan su recalibración cognitiva a esos 'therian ratas'" y simplemente "Rata sí es". Otros aprovecharon para descargar su frustración contra las autoridades: "No hay políticos, no hay policías, no hay alcalde, no hay nada, solo una red de políticos mentirosos y ladrones, instituciones que extorsionan al pueblo".
Lo curioso es que entre la burla y la indignación, algunos usuarios hicieron un llamado importante: advertir sobre el peligro de estigmatizar a toda una comunidad por las acciones delictivas de una sola persona que podría estar usando estas etiquetas para justificar sus delitos.
Este incidente no fue aislado. Poco antes, un video grabado cerca de la Cinemateca de Bogotá mostró a tres personas desplazándose en cuclillas e imitando movimientos de animales de cuatro patas. Ese "avistamiento" masivo encendió las alarmas públicas. Las reacciones entonces oscilaron entre la preocupación por lo que algunos interpretaban como "carencias afectivas y déficit de atención" y el rechazo frontal de internautas que calificaron la escena de "payasada" o "bufonada". Comentarios simples como "Qué locura" y "Estamos mal" reflejaban la polarización que genera una conducta que hasta hace poco permanecía invisible en las calles de Bogotá, pero que ahora divide opiniones entre quienes la ven como libre expresión y quienes la asocian directamente con comportamientos delictivos.
Fuente original: El Colombiano - Colombia

