Capturan a mujer señalada de ordenar muerte de adolescente venezolano en La Guajira
La Fiscalía judicializó a María Mónica Quiñones Graciano, alias La Tía, por su presunta participación en el homicidio de un muchacho venezolano de 15 años en diciembre de 2025 en Mingueo, Dibulla. Según la investigación, sería una de las cabecillas de Los Pachenca, grupo armado que habría cometido el crimen como castigo por acusaciones de conducta sexual del menor. Un juez ordenó su prisión preventiva mientras avanza el proceso.
Las autoridades judiciales han formalizado cargos contra María Mónica Quiñones Graciano, conocida en la región como alias La Tía o La Mona, por participación en el asesinato de un adolescente venezolano de apenas 15 años. Los hechos ocurrieron en diciembre pasado en el corregimiento de Mingueo, en el municipio de Dibulla, La Guajira, en una de esas historias que deja un sabor amargo en el departamento.
La Fiscalía sostiene que Quiñones Graciano integra la estructura de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, mejor conocidas como Los Pachenca, organización armada que ha ejercido control en zonas rurales de la región. Según la investigación, ella ocuparía un papel importante dentro de la estructura criminal, encargándose de coordinar acciones violentas contra quienes el grupo considera deben ser castigados.
El caso tiene raíces en una acusación grave: el adolescente fue señalado por integrantes de Los Pachenca de haber cometido conductas de tipo sexual contra una menor de edad. Esto llegó a oídos de la organización criminal, desencadenando una cadena de hechos violentos. De acuerdo con la Fiscalía, alias La Tía coordinó la búsqueda y retención del muchacho junto con otros miembros del grupo. Después lo entregaron a jefes superiores de la estructura. El menor fue trasladado a una zona apartada donde fue asesinado y posteriormente desmembrado.
Para los investigadores, este crimen forma parte del sistema de control y represión que Los Pachenca ha impuesto en la región, utilizando la violencia como mecanismo de poder. La mujer procesada, además de participar en hechos violentos, habría trabajado en el abastecimiento de armas, intendencia y logística del grupo. También canalizaba información sobre personas que supuestamente desobedecían las órdenes impuestas por la organización, información que presumiblemente era usada para aplicar castigos económicos, restringir movimientos o atentar contra vidas.
Durante la audiencia judicial, un fiscal de la Dirección Especializada contra las Organizaciones Criminales formuló contra ella los delitos de concierto para delinquir agravado y homicidio agravado. Quiñones Graciano rechazó los cargos, pero el juez encargado del caso decidió enviarla a prisión preventiva mientras continúa la investigación. El proceso seguirá su curso mientras se establecen las responsabilidades exactas de cada implicado en este crimen que ha generado indignación por la barbarie de lo acontecido.
Fuente original: La Guajira Hoy

