Cáncer de próstata: qué hábitos pueden reducir el riesgo en hombres colombianos

El cáncer de próstata es el tumor más frecuente en hombres y se espera un aumento significativo en los próximos años. Expertos médicos recomiendan chequeos urológicos anuales a partir de los 50 años, mantener una dieta equilibrada con alimentos ricos en licopenos como tomate y sandía, hacer ejercicio diario y llevar una vida sexual activa. La detección temprana es clave porque en fases iniciales no presenta síntomas.
El cáncer de próstata representa una de las principales preocupaciones de salud para los hombres. Según información de la Sociedad Española de Oncología Médica y la Red Española de Registros de Cáncer, se trata del tumor más común en hombres y la tercera causa de muerte por cáncer en ese grupo, solo superado por los tumores de pulmón y colon. Las proyecciones indican que aproximadamente uno de cada ocho varones será diagnosticado con esta enfermedad en algún momento de su vida.
Lo más peligroso del cáncer de próstata es que en sus etapas iniciales casi no presenta síntomas, lo que hace muy difícil su detección sin revisiones médicas especializadas. Por eso los urólogos insisten en la importancia de los controles periódicos. Cuando la enfermedad avanza, pueden aparecer molestias como dificultad para orinar, presencia de sangre en la orina, necesidad de ir al baño con más frecuencia, ganas de orinar durante la noche e incluso, en casos graves, bloqueo total de la vía urinaria.
El doctor Guillermo Conde Santos, jefe del servicio de Urología del Hospital Quirónsalud Tenerife, enfatiza que los hombres mayores de 50 años deben asistir anualmente a consultas de urología, especialmente aquellos con antecedentes familiares de la enfermedad o que hayan tenido una mala alimentación. La edad avanzada, los factores genéticos y el régimen alimenticio son los principales elementos de riesgo.
En cuanto a la prevención a través de la alimentación, el especialista recomienda mantener una dieta equilibrada que incluya alimentos con alto contenido de licopenos, un antioxidante presente en alimentos como tomate, sandía y papaya que protege el tejido prostático. Conviene evitar las comidas muy condimentadas o picantes, pues irritan la glándula y pueden causar disfunciones en la vejiga.
Otros hábitos protectores incluyen mantenerse bien hidratado con agua, evitar el alcohol, la cafeína y el cigarrillo, y controlar el peso corporal mediante ejercicio físico. El especialista recomienda hacer por lo menos 45 minutos de actividad física diaria. Además, según los datos clínicos, mantener una vida sexual activa con una frecuencia de eyaculación de al menos dos veces por semana contribuye a optimizar el funcionamiento de la próstata y previene congestión pélvica.
La clave está en la prevención temprana. Aunque el diagnóstico oportuno depende en gran medida de revisiones médicas periódicas, los hábitos de vida saludable juegan un papel fundamental en la reducción del riesgo de desarrollar esta enfermedad. Para los hombres colombianos, es importante consultar con su urólogo sobre el calendario de revisiones recomendado según su edad y sus factores de riesgo personales.
Fuente original: El Tiempo - Salud