Caminar cinco días a la semana puede quemar hasta 78.000 calorías al año, según entrenadores

Especialistas en actividad física destacan que caminar regularmente cinco días a la semana genera un gasto calórico significativo que puede contribuir a la pérdida de grasa corporal. Una sesión de 40 minutos a ritmo moderado quema entre 300 y 350 calorías, cifra que aumenta con mayor intensidad. Sin embargo, los expertos advierten que para obtener mejores resultados es fundamental combinar esta actividad con entrenamiento de fuerza, alimentación equilibrada y otros hábitos saludables.
La caminata se ha convertido en una de las prácticas físicas más recomendadas por profesionales de la salud. Su principal ventaja radica en que es accesible para personas de cualquier edad y nivel de condición física, no requiere equipamiento especial más allá de un buen calzado y genera un bajo impacto en las articulaciones.
Según entrenadores consultados en el podcast de Adhgym, caminar regularmente cinco días a la semana puede representar un gasto energético considerable a lo largo del tiempo. Los especialistas señalaron que esta rutina podría implicar la quema de aproximadamente 78.000 calorías en un año, una cifra equivalente a cerca de diez kilogramos de grasa corporal.
El gasto calórico en cada sesión depende de varios factores como el peso corporal, la velocidad de desplazamiento y la distancia recorrida. Una caminata de aproximadamente 40 minutos a un ritmo tranquilo implica un gasto cercano a 350 calorías. Cuando el paso es más rápido, el consumo energético diario puede alcanzar las 600 calorías, lo que incrementa significativamente el impacto acumulado durante el año.
Más allá de contribuir al control del peso, caminar favorece la circulación sanguínea, fortalece el sistema cardiovascular y puede ayudar a reducir los niveles de estrés. Sin embargo, los expertos advierten que esta actividad no debería ser la única estrategia para quienes buscan modificar su composición corporal. Víctor Martín, entrenador personal citado por Adhgym, afirmó que caminar es una herramienta útil porque resulta sostenible y genera una menor sensación de fatiga que otros ejercicios, pero indicó que los mejores resultados suelen alcanzarse cuando se combina con entrenamiento de fuerza, una alimentación equilibrada y hábitos de vida saludables.
Los especialistas coincidieron en que el trabajo de fuerza es fundamental para preservar la masa muscular, especialmente con el paso de los años. Mantener esa masa contribuye a un metabolismo más activo y a una gestión más eficiente de la energía por parte del organismo.
Existen estrategias para incrementar el consumo calórico durante las caminatas. La entrenadora Lina Durán explicó que la intensidad moderada de la caminata favorece el uso de las reservas de grasa como fuente de energía. También señaló que caminar en superficies con pendiente o utilizar cintas de correr inclinadas aumenta el gasto energético. El entrenador Borja San Félix recomendó sesiones con una inclinación cercana al 10 por ciento y una velocidad aproximada de 5,5 kilómetros por hora, trabajo que estimula grupos musculares como los glúteos, los isquiotibiales y la zona central del cuerpo.
Fuente original: El Tiempo - Salud