Cali será epicentro del debate sobre estudios afrolatinoamericanos en julio con 1.600 investigadores

Cali albergará del 22 al 24 de julio el IV Encuentro Continental en Estudios Afrolatinoamericanos, organizado por el Instituto de Investigaciones Afrolatinoamericanas de Harvard. El evento reunirá a 1.600 ponentes en 21 líneas temáticas que van desde afrofeminismo hasta justicia ambiental. La ciudad fue elegida por ser la segunda con mayor población afrodescendiente en América Latina, después de Salvador de Bahía, y porque concentra décadas de organización comunitaria que la posicionan como nodo de producción intelectual afro en la región.
Cali será el escenario de un encuentro académico sin precedentes que reunirá a investigadores, estudiosos y activistas de toda América Latina para debatir sobre justicia racial, identidad y desarrollo desde perspectivas afrolatinoamericanas. El IV Encuentro Continental en Estudios Afrolatinoamericanos del Instituto de Harvard llegará a la capital vallecaucana entre el 22 y el 24 de julio con aproximadamente 1.600 ponentes presentando investigaciones en 21 líneas temáticas distintas.
La elección de Cali no fue casual. Según datos de la Encuesta de Calidad de Vida, en Colombia cerca de 3.737.000 personas se auto reconocen como negras, afrodescendientes, raizales o palenqueras, lo que representa el 7,1 por ciento de la población nacional. De estas, el 21,7 por ciento vive en el Valle del Cauca, posicionando a Cali como la segunda ciudad con mayor población afrodescendiente en América Latina, solo después de Salvador de Bahía. La ciudad también cuenta con instituciones como el Festival Petronio Álvarez y el Centro de Estudios Afrodiaspóricos de la Universidad Icesi, que la consolidan como referente cultural e investigativo en la región. "Llegar a Cali ya es llegar a Afro Latinoamérica", afirmó Alejandro de la Fuente, director de Alari, en entrevista con EL TIEMPO.
El encuentro abarcará disciplinas tan variadas como afrofeminismo, estudios de género, arqueología, arquitectura, urbanismo, justicia ambiental, salud pública y relaciones afroindígenas. Aunque esta amplitud temática podría parecer dispersa, en realidad responde a que el racismo como fenómeno social no se limita a una sola área del conocimiento. Como explicó De la Fuente, un sociólogo estudiando desigualdades, un científico político analizando representación y un historiador del arte trabajando con imágenes afro están mirando esencialmente el mismo problema desde ángulos distintos. Lo innovador del encuentro es propiciar que estos diferentes enfoques dialoguen entre sí, algo que raramente ocurre en los espacios académicos tradicionales.
Este evento refleja una transformación importante en la institucionalización de los estudios afrolatinoamericanos. Cuando Harvard realizó el primer encuentro en 2019, participaron apenas 200 personas. Tres años después, en Cambridge, Massachusetts, asistieron casi 500. El crecimiento exponencial llevó al Consorcio Universitario en Estudios Afrolatinoamericanos, que agrupa centros de investigación en México, Colombia, Brasil y Argentina, a tomar una decisión estratégica: trasladar los encuentros a América Latina. En 2024, Sao Paulo acogió la tercera edición con 1.300 ponentes. "No creo ya que podamos regresar a Harvard con ese tipo de encuentros. Hay que seguir por acá, al sur del río Grande", señaló De la Fuente. Esta decisión representa una apuesta política clara: que el conocimiento afrolatinoamericano sea producido desde la región y para la región, no exclusivamente desde las universidades del norte global.
El campo ya cuenta con respaldo académico sólido. El libro Afro-Latin American Studies: An Introduction, publicado por Cambridge University Press en 2018 y editado por De la Fuente junto a George Reid Andrews, confirmó que estos estudios tienen masa crítica suficiente para sostenerse de manera autónoma. Además, instituciones como el Banco de Desarrollo para América Latina y el Caribe han comenzado a alinearse con esta agenda. En marzo, Alari y el CAF firmaron un memorando para posicionar "preocupaciones sobre la inclusión, la justicia racial y étnica" al centro de las estrategias de desarrollo económico regional, reconociendo que "no hay desarrollo sin inclusión, no hay democracia sin inclusión".
El encuentro de julio ocurre en un contexto regional marcado por giros políticos y debilitamiento institucional. Sin embargo, De la Fuente rechaza enmarcar los estudios afrolatinoamericanos dentro de divisiones izquierda-derecha tradicionales, señalando que "el racismo no es patrimonio de la izquierda ni de la derecha". La evidencia latinoamericana respalda que las políticas de acción afirmativa en Brasil, Colombia y Uruguay han generado mejoras en el acceso a educación superior para estudiantes afrodescendientes, con impactos positivos en tasas de graduación y oportunidades laborales, según datos del Banco Interamericano de Desarrollo. En Brasil, las cuotas raciales se implementaron en 96 universidades públicas en menos de una década desde comienzos de los 2000 y sobrevivieron cambios de gobierno porque ya hacían parte del entramado institucional.
El siguiente desafío, según De la Fuente, es multiplicar estos espacios en universidades latinoamericanas mediante cátedras, programas, departamentos e institutos dedicados específicamente a estos estudios. El salto de 200 a 1.600 ponentes en siete años evidencia que existe una generación de investigadores jóvenes que ha completado formación profesional y busca contribuir al desarrollo del campo desde sus propios contextos regionales. Cali, en julio, será tanto una medida del camino recorrido como un punto de partida para lo que viene.
Fuente original: El Tiempo - Vida