Cajibío llora 20 muertes: confirman la tragedia del cilindro bomba en el Cauca

El Instituto Nacional de Medicina Legal confirmó este domingo 20 muertes por el atentado del sábado en Cajibío, Cauca, donde un cilindro bomba impactó una buseta de servicio público. Más de 45 personas resultaron heridas, muchas con quemaduras graves. Los ataques son parte de una ofensiva atribuida a la estructura Jaime Martínez de disidencias de las Farc que ha golpeado el suroccidente desde el viernes, incluyendo carros bomba, ataques con drones y hostigamientos a la fuerza pública.
La región más azotada del país lamenta hoy una de las tragedias más crudas de los últimos años. En la mañana del domingo, el Instituto Nacional de Medicina Legal confirmó la muerte de 20 personas tras el atentado ocurrido la tarde anterior en la jurisdicción de Cajibío, Cauca. Un cilindro bomba cayó directamente sobre una buseta de servicio público en el sector conocido como El Túnel, arrebatando la vida a decenas de colombianos que solo iban pasando.
La magnitud del desastre obligó a desplegar toda la capacidad forense disponible. Desde las 8 de la mañana de este domingo, seis equipos especializados conformados por antropólogos, médicos forenses y odontólogos se instalaron en la morgue para realizar los procedimientos técnico-científicos necesarios. El objetivo es lograr identificar completamente a cada una de las víctimas para que sus familias puedan recibirlas con dignidad. La situación fue tan grave que tuvieron que traer personal especializado desde Cali para acelerar las labores.
No solo hay muertes. El cilindro explosivo dejó más de 45 heridos, muchos de ellos con quemaduras de segundo y tercer grado y lesiones por esquirlas metálicas. Son historias de dolor que se multiplican en los hospitales de la región mientras las familias buscan a sus seres queridos entre los escombros.
Este ataque no es un hecho aislado. Desde el viernes al mediodía, la región suroccidental vive bajo fuego. Fuentes de seguridad atribuyen esta cadena de violencia a la estructura Jaime Martínez de las disidencias de las Farc. El historial de los últimos días es aterrador: dos carros bomba contra batallones en Cali y Palmira, drones cargados con explosivos que destruyeron el radar aéreo en el Cerro Santana en El Tambo, disparos de fusil contra una subestación de Policía en Potrerito (Jamundí), y una chiva (bus de transporte rural) destrozada por explosivos en la Panamericana hacia Nariño, dejando seis heridos incluyendo un menor.
La desesperación llegó a tal punto que la Alcaldía de Jamundí emitió el Decreto 87 de 2026, prohibiendo hasta el lunes la circulación de volquetas, mudanzas y el uso de drones. Es un intento de frenar esta ola de terror que golpea los pueblos y las carreteras del Cauca.
Mientras tanto, en la capital, el presidente Gustavo Petro y el ministro de Defensa encabezan consejos de seguridad para evaluar la respuesta de la Fuerza Pública. Los expertos coinciden en que estos son algunos de los días más violentos que ha vivido esta zona en años recientes, un recordatorio de que en el suroccidente colombiano la paz sigue siendo un sueño lejano.
Fuente original: Seguimiento
