Cada dólar que sube el petróleo por la crisis en Irán deja 430.000 millones en las arcas de Colombia

La tensión entre Estados Unidos, Israel e Irán está empujando los precios del crudo hacia los 100 dólares por barril. Para Colombia, esto significa dinero fresco en las finanzas públicas a través de Ecopetrol, pero los analistas advierten que no es suficiente para resolver los problemas de deuda del país. El impacto real dependerá de cuánto tiempo dure el conflicto en una región que controla el 20 por ciento del petróleo mundial.
Los bombardeos de Estados Unidos e Israel contra Irán y la respuesta de Teherán han desatado una onda de choque en los mercados energéticos mundiales. El petróleo intermedio de Texas, conocido como WTI, saltó un 6,74 por ciento en el último día de transacciones y llegó a cotizarse en 71,54 dólares el barril, mientras que el Brent, la referencia europea, subió 7,68 por ciento hasta los 78,05 dólares. Analistas especializados no descartan que estos precios sigan escalando hasta romper la barrera de los 100 dólares.
La razón es geográfica y vital: por el estrecho de Ormuz, la ruta acuática entre Irán y Omán, pasa aproximadamente el 20 por ciento de todo el petróleo que consume el mundo. Cuando se produce una crisis en esa región, el mercado asusta. Además, ya hay reportes de que los buques tanqueros han comenzado a interrumpir sus travesías por allí, lo que refuerza la expectativa de escasez y presión al alza en los precios.
Para Colombia, la noticia podría sonar como música para los oídos de hacienda. Según Amylkar Acosta, exministro de Minas y Energía, cada dólar que sube el barril de crudo genera 430.000 millones de pesos en ingresos adicionales para el país. Eso sucede principalmente porque Ecopetrol, la petrolera estatal, vierte sus ganancias y tributaciones en las arcas públicas. Si el conflicto mantiene los precios arriba de 100 dólares, el flujo de dinero sería considerablemente mayor.
Sin embargo, otros especialistas pintan un cuadro menos optimista. César Pabón, director de Investigaciones Económicas de Corficolombiana, estima que por cada dólar de variación en el Brent, el recaudo tributario crece entre 200.000 y 250.000 millones de pesos. Aunque suena importante, Pabón es enfático en su advertencia: "Incluso con un Brent por encima de 100 dólares, el efecto sería insuficiente para cerrar los desequilibrios fiscales: el déficit proyectado para 2026 es de 32 billones de pesos y se acentúa en los siguientes años".
El dilema de Colombia es que depende demasiado de esta "lotería petrolera". Acosta advierte que todo cambia si el conflicto termina rápido o si Estados Unidos logra controlar las reservas iraníes como lo hizo en Venezuela. En ese escenario, más oferta de petróleo en el mundo significaría precios a la baja nuevamente, y los ingresos extra desaparecerían. Por eso, aunque la coyuntura actual puede traer alivio temporal al erario, no es solución para los problemas estructurales de las finanzas públicas del país.
Fuente original: El Tiempo - Economía