Cabecillas de Los Pepes anuncian sometimiento a la justicia tras ultimátum de De la Espriella

Los dos principales líderes de la organización criminal Los Pepes, Digno José Palomino y Aldair Montealegre, manifestaron su intención de entregarse a la justicia colombiana luego del ultimátum lanzado por el presidente electo Abelardo de la Espriella. El plazo para que grupos delincuenciales se sometan vence el 7 de agosto de 2026, cuando asuma la presidencia. De la Espriella advirtió que no habrá negociaciones con organizaciones ilegales y que su gobierno reactivará todas las órdenes de captura vigentes.
Los cabecillas de Los Pepes anunciaron que se entregarán a la justicia tras el ultimátum del presidente electo Abelardo de la Espriella. Digno José Palomino y Aldair Montealegre comunicaron su intención de someterse a la justicia penal colombiana bajo la legislación vigente, en un mensaje difundido desde Barranquilla a través de sus canales digitales. El anuncio marca un giro en la estrategia que el futuro mandatario ha planteado frente a la criminalidad organizada en el país.
De la Espriella explicó que recibió una comunicación de ambos delincuentes y enfatizó que el proceso de captura y judicialización se realizará con participación de las autoridades competentes. En su intervención, el presidente electo expresó: "He recibido una solicitud de los delincuentes Digno José Palomino y Aldair Montealegre, cabecillas de Los Pepes, una organización criminal que ha sembrado el terror en Barranquilla y el departamento del Atlántico. Estos bandidos han entendido el ultimátum y han manifestado su intención de someterse a la justicia con la ley actual". De la Espriella anunció que impartirá instrucciones al ministro de Defensa designado para coordinar los procedimientos necesarios.
El mandatario electo solicitará a la fiscal general de la Nación, Luz Adriana Camargo, la designación de un fiscal especializado y un equipo de policía judicial que acompañe todo el proceso conforme al marco legal colombiano. Una vez asuma el cargo el 7 de agosto, De la Espriella señaló que expedirá los decretos para reactivar todas las órdenes de captura vigentes contra integrantes de organizaciones armadas ilegales. "A partir del 7 de agosto firmaré los decretos necesarios para que la señora Fiscal General de la Nación reactive todas las órdenes de captura vigentes y para que nuestras Fuerzas Armadas las hagan efectivas, como corresponde, bajo el imperio de la ley y el mandato de la Constitución Nacional", señaló.
Durante su intervención, De la Espriella fue tajante en su postura frente a la delincuencia organizada. Aclaró que en su administración no habrá negociaciones con grupos ilegales y criticó duramente la política de paz total del gobierno anterior. "La paz total fue impunidad total. El país necesita conocer cuáles fueron los verdaderos compromisos de la falsa paz total", expresó. También advirtió con firmeza a los criminales que permanezcan al margen de la ley: "A esos violentos, a esos bandidos, les envío un mensaje claro: su tiempo se acabó". El único camino que ofrece es el sometimiento a la justicia con los beneficios que contempla la legislación actual.
El presidente electo reiteró que el plazo para que integrantes de organizaciones delincuenciales se entreguen a la justicia vence el 7 de agosto de 2026. Indicó también que la salida de Palomino y Montealegre de la criminalidad permitiría avanzar en las acciones institucionales contra la delincuencia en el Atlántico. Con tono categórico, señaló: "A los demás criminales les digo claramente: les queda menos de un mes para tomar la misma decisión. De lo contrario, lo van a lamentar".
Digno José Palomino es reconocido como fundador y máximo cabecilla de Los Pepes, organización que opera en Barranquilla y el departamento del Atlántico. Actualmente se encuentra privado de la libertad. Aldair Montealegre, identificado como segundo al mando, es sindicado de participar en homicidios selectivos, extorsiones y control de rutas de microtráfico. Los Pepes ha sido señalada por las autoridades de protagonizar actividades de microtráfico, extorsión a comerciantes y homicidios en diversos sectores de la región Caribe.
Fuente original: El Colombiano - Colombia
