Bogotá reemplaza árboles invasores por especies nativas en sus humedales

La capital inicia un ambicioso plan de restauración ecológica en sus humedales, sacando 311 especies de árboles introducidos que ponen en riesgo el equilibrio natural. En su lugar, plantarán 3.500 árboles, arbustos y herbáceas propias de la región antes de abril. Este es el primer proceso de sustitución de esta magnitud en los humedales bogotanos, empezando por el Humedal de Techo, uno de los más afectados por invasiones urbanas décadas atrás.
Bogotá está lista para una intervención importante en sus humedales. Durante los próximos meses, el Distrito sacará 311 especies de árboles foráneos, principalmente acacias negras y amarillas, que han venido dañando el equilibrio ecológico de estos espacios vitales. En su lugar, plantarán 3.500 árboles, arbustos y herbáceas nativos de la zona. Según la Secretaría Distrital de Ambiente, todo esto debe estar listo antes de abril de 2026, lo que le da menos de un mes para cumplir con una meta histórica: el primer proceso masivo de sustitución ecológica en los humedales de la ciudad.
El primer ecosistema que recibirá esta intervención será el Humedal de Techo, un territorio que ha sufrido mucho. En los años 80 y 90, fue destruido y reducido de tamaño por urbanizaciones ilegales. Una de esas invasiones es el barrio Lagos de Castilla, que aunque fue parcialmente legalizado, aún tiene su sector dos sobre las aguas del humedal. Por eso, esta restauración es urgente y necesaria.
El trabajo no es solo plantar árboles. La Secretaría Distrital de Ambiente y el Jardín Botánico de Bogotá están preparando el terreno, eliminando especies invasoras como el retamo y el chusque, e introduciéndose especies protectoras como el colorado, el gaque y la mano de oso. Mientras tanto, la Empresa de Acueducto y Alcantarillado está limpiando los cuerpos de agua, removiendo residuos y manteniéndolos para prevenir inundaciones y controlar la calidad del agua.
Este es un esfuerzo coordinado que ya ha mostrado resultados en otros humedales. La Vaca, El Tunjo y Tibanica ya han recibido intervenciones similares de restauración. Con estas acciones, Bogotá busca recuperar las dinámicas naturales que caracterizaban a estos ecosistemas y garantizar que las generaciones futuras puedan disfrutar y proteger estos espacios irreemplazables.
Fuente original: El Tiempo - Bogotá