Bogotá inicia la construcción del nuevo Estadio El Campín: 4.500 empleos y un proyecto de 50 mil espectadores

La capital comenzó oficialmente las obras de transformación del Estadio Nemesio Camacho El Campín bajo un modelo de asociación público-privada. El nuevo escenario tendrá capacidad para más de 50.000 personas con estándares internacionales, grama híbrida y cubierta retráctil. Durante la construcción se generarán más de 4.500 empleos directos e indirectos, y la obra debe estar lista en diciembre de 2027 mientras el estadio actual sigue operando normalmente.
Con maquinaria especializada ya en el terreno, Bogotá dio el primer paso físico en la transformación de uno de sus escenarios más simbólicos. La Alcaldía Mayor, el Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD) y la empresa concesionaria Sencia arrancaron oficialmente las obras del nuevo Estadio Nemesio Camacho El Campín, un proyecto que reorganizará completamente la infraestructura deportiva de la capital. Retroexcavadoras, volquetas y equipos técnicos comenzaron esta semana la primera etapa de intervención en el terreno.
El alcalde Carlos Fernando Galán enfatizó el significado histórico del momento. "Es una mañana que quedará para la historia porque esta ciudad lleva muchos años soñando con tener un nuevo estadio, a la altura de lo que significa ser la capital de Colombia y sede de equipos como Santa Fe y Millonarios", expresó durante un encuentro con los medios. Galán explicó que cuando asumió la administración, el proyecto enfrentaba dificultades importantes: la idea inicial era levantar el nuevo estadio en el mismo lugar del actual y de manera gradual, lo que creaba obstáculos operativos para los equipos de fútbol y empresarios del entretenimiento. Los ajustes técnicos y administrativos entre Sencia y el IDRD permitieron hacer viable la obra y reducir los tiempos de ejecución.
El nuevo escenario contará con tecnología de punta: grama híbrida de última generación, cubierta retráctil y sistemas modernos para eventos deportivos y culturales. Galán expresó su ambición de que se convierte en "el corazón de Bogotá y el corazón del entretenimiento" y apuntó a que la ciudad tenga "el mejor estadio de Latinoamérica".
Para el bolsillo de los bogotanos, este proyecto significa oportunidades económicas inmediatas. Se calcula que durante la construcción se generarán más de 4.500 empleos directos e indirectos. Hablamos de puestos de trabajo en ingeniería, supervisión técnica, operación de maquinaria pesada y seguridad industrial. Además, el proyecto dinamizará industrias locales como acero, concreto, prefabricados e instalaciones técnicas, fortaleciendo cadenas productivas que mueven dinero en toda la región.
Mauricio Hoyos, CEO de Sencia, confirmó que la ejecución avanza conforme a lo planeado y en coordinación con el Distrito. "No solo estamos construyendo el estadio más importante del país; estamos desarrollando uno de los ecosistemas de entretenimiento más relevantes de América Latina", aseguró. Daniel García Cañón, director del IDRD, describió el proyecto como un avance histórico que ampliará oportunidades para deportistas, hinchas y ciudadanía en general, posicionando a Bogotá como una ciudad preparada para grandes eventos internacionales.
Lo práctico: el estadio actual seguirá funcionando normalmente durante toda la construcción, garantizando que los partidos de fútbol y eventos programados se realicen sin interrupción. Las obras terminarán en diciembre de 2027. Con esta iniciativa, Bogotá busca fortalecer su competitividad internacional y posicionarse como destino estratégico para conciertos, espectáculos masivos y competiciones deportivas de alto nivel.
Fuente original: Portafolio - Economía