Bogotá en alerta por vientos superiores a 40 km/h: qué está pasando en la capital
Bogotá ha experimentado fuertes vientos que superan los 40 kilómetros por hora acompañados de una caída de temperatura. El Idiger explicó que se trata de un fenómeno atmosférico normal causado por la combinación de vientos alisios, diferencias de presión entre norte y sur del continente, y el Efecto Venturi en la cordillera Oriental. Las autoridades recomendaron asegurar estructuras y mantenerse alejado de árboles y redes eléctricas.
Durante estos últimos días, los bogotanos han sentido cómo el viento arremete con fuerza en las calles de la capital, acompañado de un descenso notable en la temperatura. Ante las dudas que esto ha generado entre los habitantes, el Instituto Distrital de Gestión de Riesgos y Cambio Climático (Idiger) salió a aclarar qué está sucediendo y tranquilizó a la población al descartar cualquier relación con actividad sísmica.
La explicación de los expertos es clara: se trata de condiciones atmosféricas completamente normales. En algunos sectores de Bogotá, las ráfagas han superado los 40 kilómetros por hora, un comportamiento que responde a la acción combinada de varios factores. Primero están los vientos alisios que actúan sobre el territorio colombiano y las diferencias de presión atmosférica entre el norte y el sur del continente, que empujan grandes masas de aire hacia la sabana bogotana.
Pero hay un actor protagonista en esta historia: el denominado Efecto Venturi, un fenómeno que ocurre cuando el aire es canalizando a través de los valles y pasos naturales de la cordillera Oriental. "Este proceso incrementa la velocidad del viento, especialmente en las zonas cercanas a los cerros orientales y en los sectores más elevados de la ciudad." Lo que sucede es que el aire se ve obligado a acelerar su paso al atravesar estas formaciones montañosas, funcionando como un túnel que amplifica la velocidad.
A todo esto se suma el tránsito hacia días más secos y despejados. Cuando el suelo se calienta por la radiación solar, el aire caliente asciende rápidamente y es reemplazado por aire más frío procedente de otras regiones. Este movimiento ascendente y descendente de aire favorece la aparición de esos ventarrones que todos hemos sentido en la piel.
Ante esta situación, el Idiger recomendó que los bogotanos tomen precauciones. Lo primero es asegurar bien los techos, tejas, fachadas y otros elementos que puedan desprenderse por la fuerza del viento. También pidió a la ciudadanía evitar permanecer cerca de árboles, ramas secas, postes o redes eléctricas que puedan representar un riesgo inmediato.
Para quienes tienen alergias o problemas respiratorios, las autoridades sugirieron usar tapabocas cuando permanezcan en espacios abiertos. Esto porque el aumento de polvo y partículas suspendidas en el ambiente, provocado precisamente por estas ráfagas intensas, puede afectar la salud de personas con sensibilidades específicas.
Fuente original: Minuto30

