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Barranquilla refuerza patrullaje en Las Américas tras masacre y muerte de estudiante del SENA

Fuente: El Tiempo - Colombia
Barranquilla refuerza patrullaje en Las Américas tras masacre y muerte de estudiante del SENA
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En dos semanas, el barrio Las Américas de Barranquilla fue escenario de dos crímenes que conmocionaron la ciudad: una masacre el 14 de febrero durante el Carnaval donde murieron tres hombres, y el asesinato de una adolescente aprendiz del SENA el 25 de febrero. La Policía Metropolitana respondió con una intervención integral que incluye patrullaje reforzado, controles en vías principales y socialización de información preventiva en toda la localidad Metropolitana y barrios aledaños que concentran los mayores índices de homicidio del mes.

La Policía Metropolitana de Barranquilla lanzó una intervención de gran escala en el barrio Las Américas y sectores vecinos del suroccidente de la ciudad, tras una racha de violencia extrema que en apenas catorce días dejó dos crímenes que sacudieron a la comunidad. El despliegue incluye patrullas de vigilancia, grupos especializados y unidades de prevención ciudadana que recorren vías principales, callejones y establecimientos del sector, verifican antecedentes de personas y entregan recomendaciones de seguridad a los residentes. La acción también ha incluido la difusión del cartel de los once más buscados por homicidios que la Policía presentó a principios de mes.

El primero de los hechos ocurrió el 14 de febrero, en plena jornada de Carnaval. Tres hombres fueron asesinados dentro de una vivienda ubicada en la calle 53 con carrera 3A cuando un sicario irrumpió en el inmueble y disparó contra quienes estaban adentro. Según reportes judiciales, las víctimas eran trabajadores informales sin antecedentes criminales relevantes, y el ataque fue preliminarmente vinculado a disputas entre estructuras criminales con presencia en el sur y suroccidente de la ciudad.

Once días después, el 25 de febrero, la tragedia volvió a golpear el mismo barrio. Una adolescente de 17 años, aprendiz del SENA, fue asesinada dentro de su vivienda después de que dos hombres armados forzaran la puerta y dispararan contra ella repetidas veces. La joven acababa de llegar a casa hace apenas veinte minutos, luego de su jornada académica, y se encontraba sola. Los agresores huyeron sin dejar pistas y hasta ahora no hay capturas ni información oficial sobre el móvil del crimen. Un problema adicional es que el sitio del ataque quedó fuera del rango de las cámaras de vigilancia, lo que ha dificultado reconstruir la huida de los responsables.

Estos hechos, sumados a otros episodios violentos recientes en Carrizal, Siete de Abril y la Ciudadela 20 de Julio, han posicionado a la localidad Metropolitana como una de las zonas con mayor concentración de homicidios durante febrero. Según registros de alertas ciudadanas, en lo que va del mes se han registrado cerca de 74 muertes violentas en el departamento, 33 de ellas en Barranquilla, con énfasis preocupante en la localidad Metropolitana y barrios populares del suroccidente.

Las autoridades anunciaron que este tipo de operativos se mantendrán de forma permanente, especialmente en zonas priorizadas donde el sicariato y los homicidios se han convertido en amenaza recurrente. Para reforzar la cooperación ciudadana, invitan a denunciar a través del 123, la línea 165 del GAULA y números especializados contra el crimen. La Policía ha reiterado que el caso de la estudiante tiene prioridad alta en las investigaciones.

Sin embargo, los números y los hechos recientes muestran que Barranquilla atraviesa una fase particularmente compleja. Los ataques dentro de viviendas, la falta de capturas inmediatas y la repetición de patrones violentos han generado entre los residentes una mezcla de esperanza prudente y cautela. Por ahora, la intervención en Las Américas representa un intento institucional de recuperar presencia estatal en una zona golpeada por tragedias que van más allá de estadísticas: son historias de familias y comunidades enteras que cargan con el peso de la violencia.

Fuente original: El Tiempo - Colombia

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