Bancolombia cerró sus plataformas por mantenimiento fallido: qué pasó y cuándo se normalizó
Bancolombia experimentó problemas generalizados en sus servicios digitales y físicos desde la madrugada del lunes por un mantenimiento técnico que no salió como se esperaba. Hacia las 7:30 p.m. seguían trabajando en la recuperación con restricciones parciales. El banco aseguró que no hubo robo de datos y que priorizó operaciones críticas como retiros en cajeros y transferencias entre cuentas propias.
Los clientes de Bancolombia enfrentaron un lunes complicado. Desde las primeras horas de la madrugada, la plataforma digital del banco comenzó a fallar, impidiéndoles acceder a sus cuentas, realizar transferencias o consultar saldos. También se vieron afectadas algunas sucursales físicas. El culpable: un mantenimiento de sistemas que salió mal. En lugar de mejorar las cosas, generó lo contrario.
Lo que para muchos pudo ser un susto se resolvió con restricciones. Hacia las 7:30 p.m., Bancolombia informó que seguía trabajando para estabilizar todo, pero que los canales (tanto digitales como algunos puntos de atención) funcionarían con limitaciones mientras avanzaban los ajustes. La entidad aclaró que esto no significaba que la banca estuviera bajo ataque cibernético ni que los ahorros estuvieran en riesgo. Los datos de los clientes permanecieron protegidos.
Para no dejar a la gente completamente desconectada, el banco priorizó lo esencial: permitió que funcionaran los cajeros automáticos para retiros, mantuvo disponibles las transacciones con tarjeta en comercios y habilitó las transferencias entre cuentas del mismo Bancolombia. No era todo, pero era lo indispensable para que la gente pudiera acceder a su dinero.
Mirando hacia adelante, la entidad anunció que evaluará caso por caso si algunos clientes sufrieron perjuicios por la caída. Si es así, compensará automáticamente a los afectados con abonos directos en sus cuentas durante los próximos días. Una forma de reconocer el inconveniente que generó un lunes que nadie esperaba.
Fuente original: La República - Finanzas