Autoridades capturan 33 peces león invasores en arrecifes de San Andrés

El Comando Específico de San Andrés y Providencia logró extraer 33 peces león de las zonas arrecifales de South-Southwest Cay entre abril 25 y 27, como parte de una operación conjunta para proteger los ecosistemas coralinos. El análisis preliminar de los ejemplares capturados reveló que tienen múltiples organismos marinos en sus estómagos, confirmando su voracidad y el riesgo que representan. Además, se detectaron posibles anomalías en el desarrollo sexual de algunos individuos que serán estudiadas.
Buzos y autoridades de San Andrés y Providencia libran una batalla constante contra una plaga marina que amenaza los arrecifes del Caribe: el pez león. En una operación que se extendió durante tres días a finales de abril, el Comando Específico de San Andrés y Providencia (Cesyp) logró extraer 33 ejemplares de estas especies invasoras en South-Southwest Cay, una zona arrecifal ubicada al sur del Archipiélago.
La iniciativa fue el resultado de trabajo en equipo. Buzos de la Estación de Guardacostas, integrantes de la escuela de buceo Lion Fish Expeditions, buzos voluntarios y pescadores artesanales se sumergieron durante dos jornadas intensas para capturar la mayor cantidad de individuos posibles. El objetivo era claro: proteger las delicadas áreas coralinas de la Reserva de Biosfera Seaflower, un ecosistema que ya siente el peso de esta especie depredadora.
Lo que encontraron bajo el agua fue preocupante. Al analizar preliminarmente los peces capturados, descubrieron que sus estómagos contenían múltiples peces y otros organismos marinos. Este hallazgo confirma lo que ya se sabía: estos depredadores tienen un apetito voraz que los convierte en una amenaza seria para la fauna marina local. No dejan nada a su paso.
Pero hay más. Durante la expedición detectaron algo inusual en algunos de los peces león capturados: posibles alteraciones en su desarrollo sexual. Estos indicios serán confirmados en los próximos días, lo que podría revelar nuevos datos sobre cómo estos invasores se están adaptando y reproduciendo en las aguas del Caribe colombiano.
Fuente original: El Isleño
