Atlas Intel respira: suspensión del CNE queda en suspenso mientras se resuelve el caso

El CNE levantó temporalmente la prohibición que había ordenado contra la encuestadora Atlas Intel, permitiéndole publicar sondeos de cara a la primera vuelta presidencial. La decisión no es definitiva: cuatro magistrados deben llegar a un acuerdo sobre el caso, proceso que podría tomar semanas o meses. La firma fue investigada por presuntas irregularidades metodológicas en sus estudios de intención de voto.
Atlas Intel logró un respiro en la batalla legal que enfrenta ante el Consejo Nacional Electoral. La suspensión que había impuesto la magistrada Fabiola Márquez ya no está en firme, lo que en la práctica significa que por ahora la encuestadora puede seguir publicando sus sondeos. Esto sucedió gracias a un recurso interpuesto por la revista Semana, que es quien difunde los estudios de Atlas Intel. Así lo confirmaron a este medio magistrados del CNE el pasado 20 de mayo.
Pero aquí está el detalle importante: que la medida no esté en firme no quiere decir que el problema desapareció. Lo que pasó es que el caso quedó atrapado en trámites burocráticos que impiden tomar una decisión antes de que entre en vigor la veda electoral, la prohibición para publicar encuestas que comenzó el 24 de mayo. Ahora cuatro magistrados del CNE, entre ellos Altus Baquero, Álvaro Hernán Prada, Maritza Martínez y la misma Fabiola Márquez, deben ponerse de acuerdo a través de una comisión especial para resolver definitivamente el caso.
El tiempo juega a favor de Atlas Intel. Según las fuentes consultadas, esta decisión puede tomar semanas o meses, lo que abre la posibilidad de que ni en primera ni en segunda vuelta vuelva a regir prohibición alguna para que publique sus mediciones. Sin embargo, es imposible ignorar que cualquier resolución del CNE en este momento del ciclo electoral podría interpretarse como una jugada política en uno de los momentos más críticos que ha vivido el país en años recientes.
El origen de toda esta polémica se remonta al 19 de mayo, cuando el CNE abrió una investigación preliminar contra Atlas Intel por presuntas irregularidades en cómo elaboraba y difundía sus estudios sobre intención de voto. La Comisión Técnica y de Vigilancia de Encuestas había señalado que los trabajos de Atlas Intel no cumplían con los estándares legales, argumentando que lo que hacía la firma era realmente un sondeo y no una encuesta electoral bajo las condiciones que exige la ley colombiana. Ese informe técnico fue lo que llevó a la magistrada Márquez a ordenar la suspensión cautelar de las publicaciones mientras avanzaba la revisión.
Ahora la discusión se ha vuelto más enredada. No solo están en juego cuestiones técnicas sobre metodología, sino también aspectos jurídicos que los magistrados deberán resolver. Mientras eso sucede, Atlas Intel sigue en un limbo: sin prohibición explícita, pero sin certeza sobre lo que vendrá.
Fuente original: El Colombiano - Colombia

