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Atentado en Cauca deja 14 civiles muertos: grupos armados intensifican ofensiva en el suroeste

Fuente: Cesar Noticias

Un cilindro bomba lanzado por disidentes de las FARC mató a 14 personas e hirió a 38 más en la Vía Panamericana, en el municipio de Cajibío. El ataque es parte de una escalada de violencia que comenzó el viernes con ataques a batallones militares en Cali y Palmira. Las autoridades responsabilizan a la columna Jaime Martínez, vinculada a Iván Mordisco, el jefe de la principal disidencia de las FARC.

La violencia en el suroeste colombiano llegó a su punto más crudo este fin de semana. Lo que empezó el viernes con ataques a dos batallones militares en el Valle del Cauca escaló el sábado hacia los civiles cuando un cilindro bomba explotó en plena Vía Panamericana, en el sector conocido como El Túnel, en Cajibío. El resultado fue devastador: 14 personas muertas y 38 heridas, muchas de ellas indígenas según el presidente Gustavo Petro, quien calificó el hecho como un acto de terrorismo perpetrado por "fascistas y narcotraficantes".

Las imágenes del lugar muestran la magnitud de lo ocurrido. El autobús donde cayó el cilindro quedó destrozado, junto con al menos otros 15 vehículos más. Una enorme grieta se abrió en el pavimento. Cuerpos tendidos en el suelo entre hierros retorcidos. El gobernador del Cauca, Octavio Guzmán, reportó inicialmente cifras menores pero tuvo que actualizarlas conforme pasaban las horas y se conocía la verdadera dimensión de la tragedia. "Entre los heridos hay cinco menores de edad", precisó.

Según el Ejército, los responsables fueron guerrilleros de la columna Jaime Martínez, una de las estructuras armadas que integran el Estado Mayor Central, la principal disidencia de las FARC. El general Hugo Alejandro López, comandante de las Fuerzas Militares, explicó que estos grupos tenían montado un bloqueo en ese tramo de la carretera mientras enfrentaban a una unidad de la Tercera División del Ejército a dos kilómetros de distancia. El atentado no fue casual: fue parte de una estrategia deliberada contra civiles indefensos.

La región vive un cerco de fuego que va más allá del atentado en la Panamericana. Durante el fin de semana, el Cauca y el Valle del Cauca registraron 26 acciones criminales y terroristas, según reportes de las autoridades militares. También fue atacado el radar del Cerro Santana, en El Tambo, que controla el tráfico aéreo del suroeste. Los ataques se extendieron a varios municipios: Caloto, Popayán, Guachené, Mercaderes y Miranda. Todo parece indicar una ofensiva coordinada.

El gobernador Guzmán hizo un llamado desesperado al Gobierno Nacional. "El Cauca no puede seguir enfrentando solo esta barbarie", manifestó, pidiendo acciones "contundentes, sostenidas y eficaces" contra la escalada terrorista. El ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, se trasladó a la región para supervisar la situación.

Lo que ocurre en el Cauca no es nuevo. Durante décadas, estos territorios han sido escenario de una guerra por el control del territorio. Su posición estratégica, entre la cordillera de los Andes y el océano Pacífico, lo convierte en una ruta vital para sacar cocaína hacia los mercados internacionales. Pero esta vez la escalada ha tocado a civiles de manera particularmente brutal, lo que generó condenas de organismos internacionales. El jefe de la Misión de la ONU en Colombia, Miroslav Jenca, expresó que "condeno rotundamente los ataques" y pidió "el desescalamiento de la violencia y respeto a la población civil". La Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos también condenó "enfáticamente" los ataques indiscriminados contra civiles.

Fuente original: Cesar Noticias

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