Ataques israelíes en Líbano dejan 13 muertos y erosionan tregua frágil de dos semanas

Israel ejecutó bombardeos de doble impacto en el sur del Líbano que mataron al menos 13 personas en 24 horas, incluyendo rescatistas, civiles y militares. El primer ministro libanés denunció crímenes de guerra mientras la tregua mediada por Estados Unidos muestra grietas. Desde marzo, más de 2.500 personas han fallecido en ataques israelíes en territorio libanés, según el Ministerio de Salud local.
Los bombardeos israelíes en el sur del Líbano volvieron a dejar un saldo sangriento en las últimas 24 horas. Al menos 13 personas murieron en una serie de ataques que, según las autoridades de Beirut, incluyeron una táctica prohibida por el derecho internacional conocida como bombardeo de doble toque: dos ataques consecutivos al mismo objetivo para matar también a los rescatistas que acuden en auxilio de las primeras víctimas.
En la ciudad de Majdal Zoun, un edificio fue golpeado dos veces. En el primer ataque murieron civiles. En el segundo, cuando los paramédicos intentaban rescatar a los sobrevivientes, cayeron las bombas de nuevo. Tres rescatistas quedaron atrapados bajo los escombros y murieron. El primer ministro libanés, Nawaf Salam, fue directo en su condena: "un nuevo crimen de guerra perpetrado por Israel, que representa una flagrante violación de los principios y normas del derecho internacional humanitario". El ministro de Salud, Rakan Nasseredine, agregó: "Nuestros paramédicos no son meros números y no permitiremos que estos crímenes queden impunes. Se exigirán responsabilidades y la Justicia prevalecerá inevitablemente, aunque lleve tiempo".
La Oficina de Derechos Humanos de la ONU ya había alertado en marzo que los ataques aéreos israelíes contra civiles y trabajadores sanitarios en Líbano podrían constituir crímenes de guerra. Las cifras lo respaldan: desde el 2 de marzo, más de 2.500 personas han muerto en ataques israelíes en todo el Líbano, entre ellas más de 270 mujeres, más de 170 niños y alrededor de 100 profesionales sanitarios.
Los ataques de este miércoles no fueron aislados. En Jibchit, otro bombardeo destruyó completamente una vivienda y mató a cinco miembros de una familia: tres mujeres, un hombre mayor y un niño. En Bint Jbeil, un soldado de 29 años llamado Hussein Ahmad Sultan y su hermano murieron cuando viajaban en motocicleta. El Ejército libanés, que no está directamente involucrado en la guerra entre Israel y Hamás, ha reportado múltiples bajas entre sus filas.
Lo inquietante es que todo esto ocurre en medio de una tregua. Desde mediados de abril y hasta mediados de mayo, supuestamente existe un alto el fuego mediado por Estados Unidos. Pero ambas partes acusan al otro de violarlo constantemente. Israel ha trazado una "línea amarilla" en territorio libanés como franja de seguridad, y sus ataques continúan incluso más allá de esa demarcación. Hezbolá, por su parte, ha disparado cohetes en represalia. Miles de familias libanesas desplazadas permanecen en la incertidumbre, sin poder regresar a sus hogares mientras la violencia persiste bajo el paraguas de una tregua que se desmorona.
Fuente original: France 24 - Medio Oriente



