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Artemis II regresa a la Tierra: qué le ocurrirá al cuerpo de los astronautas tras 40 días en el espacio

Fuente: El Tiempo - Vida
Artemis II regresa a la Tierra: qué le ocurrirá al cuerpo de los astronautas tras 40 días en el espacio
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Los cuatro astronautas de la misión Artemis II completaron un histórico viaje que los llevó 406.778 kilómetros de distancia y los acercó más a la Luna que cualquier humano en más de 50 años. Ahora enfrentan el regreso más peligroso: la reentrada a la atmósfera terrestre a temperaturas superiores a 2.500 grados centígrados. Sus cuerpos sufrirán cambios temporales como pérdida de masa muscular, mareos y debilitamiento óseo que podrían tardar meses en recuperarse.

Con éxito se completó este viernes 10 de abril la misión Artemis II, que marcó un hito histórico al llevar a cuatro astronautas a recorrer 406.778 kilómetros desde la Tierra y realizar el primer sobrevuelo tripulado por la órbita lunar después de más de medio siglo. Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen partieron desde el Centro Espacial Kennedy con 11 minutos de retraso respecto a lo programado hace poco más de una semana. Tras 40 días fuera del planeta, ahora se preparan para enfrentar la fase más crítica de toda la travesía: regresar a casa.

El viaje al espacio profundo deja secuelas en el cuerpo humano. Durante los 40 días en microgravedad, los astronautas experimentaron cambios en sus músculos, huesos y sistema nervioso. Muchos de ellos padecieron lo que se conoce como Síndrome de Adaptación Espacial, que causa náuseas y mareos similares al mareo por movimiento, síntomas que generalmente desaparecen en tres días. Según National Geographic, esto ocurre porque "se trata de flujo de sangre que se dirige al cerebro y en el espacio puede aumentar sustancialmente (...) conlleva a un aumento de presión". Con el regreso a la Tierra, los cuatro tripulantes probablemente sufrirán pérdida de masa muscular de hasta el 20% y debilitamiento de los huesos, un fenómeno conocido como desmineralización ósea. Sin embargo, estos efectos son reversibles con dieta adecuada y ejercicio físico.

Otro riesgo importante es la exposición a la radiación espacial durante el viaje. La dosis estimada para este tipo de misiones oscila entre 10 y 20 milisieverts, una cantidad comparable a la que una persona acumula naturalmente en la Tierra durante varios años. Esta radiación puede provocar "cambios en el ADN", lo que en términos de exposición equivaldría aproximadamente a unas 10 radiografías de cuerpo completo. El proceso de recuperación total podría extenderse durante algunos meses.

El regreso será espectacular pero extremadamente peligroso. La nave Orión desciende a una velocidad máxima de 10.657 metros por segundo, y cuando entra a la atmósfera terrestre se convierte en una bola de fuego expuesta a temperaturas superiores a 2.500 grados centígrados, casi la mitad de la temperatura de la superficie solar. Un escudo térmico compuesto de titanio es lo único que protege a los astronautas durante este momento crítico.

El amerizaje en el océano marca el final del viaje. Una vez los cuatro tripulantes están a salvo fuera de la cápsula, son trasladados a un compartimiento de cuidados médicos en el buque de recuperación para una evaluación inmediata posterior a la misión. Según explicó Liliana Villarreal, ingeniera colombiana que lidera la recuperación de los tripulantes, "los equipos trabajarán en el remolque de Orión hasta la cubierta inundable del buque" y el equipo "ha estado desarrollando el equipo de apoyo terrestre, el marco conceptual de las operaciones y los procedimientos para garantizar el éxito".

Los astronautas serán trasladados luego en helicóptero desde el barco hacia la costa o al Centro Johnson, donde continuarán con su recuperación. Aunque sus cuerpos habrán experimentado cambios significativos en el espacio profundo, la ciencia ha demostrado que la mayoría de estos efectos son reversibles con el tiempo y la rehabilitación adecuada. Lo que nunca desaparecerá serán las experiencias vividas durante esta misión histórica, que quedarán grabadas en la memoria de los cuatro viajeros espaciales.

Fuente original: El Tiempo - Vida

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