Arrendar desplazó a comprar: 7 de cada 10 colombianos buscan apartamento para alquilar, no para dueños

El mercado de vivienda en Colombia giró en 2025. Las búsquedas de arriendo alcanzaron el 71% mientras que la compra cayó al 29%, principalmente por tasas de interés altas que exigen cuotas iniciales de hasta 30%. Los apartamentos de dos habitaciones entre dos y tres millones de pesos dominan la demanda en estratos 3 y 4. El 40% de los hogares del país ya arrienda, cifra que creció desde el 34% en 2018, mostrando que vivir en alquiler pasó de ser temporal a ser una estrategia de vida.
El bolsillo del colombiano promedio cambió de idea sobre la vivienda. En 2025, arrendar se convirtió en la opción preferida para buscar dónde vivir, dejando atrás el sueño tradicional de ser propietario. Los números son contundentes: siete de cada diez búsquedas de vivienda en plataformas digitales fueron para alquilar, mientras que apenas tres fueron para comprar.
Esto no sucede por capricho. Detrás de este cambio hay una realidad económica que aprieta los bolsillos. Las tasas de interés para créditos hipotecarios siguen altas, y los bancos ahora exigen cuotas iniciales que llegan hasta el 30% del valor del inmueble. Eso significa que para una casa de cien millones, necesitas tener treinta millones en efectivo solo para empezar. A esto se suma que la venta de Vivienda de Interés Social (vivienda económica para estratos bajos) cayó entre 2023 y 2024, dejando sin opciones a quienes quisieran entrar al mercado inmobiliario por primera vez.
El perfil de quién arrienda cambió también. Ya no son solo estudiantes o gente en transición. Hoy el arrendatario típico tiene entre 25 y 45 años, gana un sueldo medio, y es porque eligió esta opción. Según datos de la Encuesta Nacional de Calidad de Vida, el 40% de los hogares del país arriendan actualmente. Hace siete años eso era apenas el 34%. Los números revelan qué está pasando: cada vez más familias colombianas ven arrendar como una decisión inteligente en lugar de una solución temporal.
Los apartamentos son lo más buscado. Concretamente, los de dos habitaciones mueven la mayoría de búsquedas, con precios promedio entre dos y tres millones de pesos al mes. Estos inmuebles concentran la demanda en estratos 3 y 4, que es donde viven millones de colombianos de clase media. Bogotá lidera con el 73% de todas las búsquedas de apartamentos en arriendo, seguida por Medellín, Barranquilla y otras ciudades grandes. Pero la tendencia se expande: municipios cercanos como Rionegro, Sabaneta y Floridablanca están ganando interés porque ofrecen más espacio por menos dinero.
Hay un cambio cultural importante aquí. Como lo resume Paola Suárez, vicepresidenta de Mercadeo en Seguros Bolívar: "Hoy arrendar no es una opción transitoria; es una decisión estratégica para quienes buscan libertad, flexibilidad y una mejor calidad de vida". Ya no es vergüenza alquilar; es inteligencia financiera. Las familias que arriendan tienden a ser más pequeñas: el 64% está compuesto por entre una y tres personas, lo que refleja hogares más individualizados que buscan movilidad.
Una tendencia nueva que emerge es la de los apartaestudios, esos inmuebles pequeños con una sola habitación integrada a sala y cocina. Hace poco representaban menos del 3% de las búsquedas; ahora alcanzan el 5,7%. Quiénes los impulsan son jóvenes profesionales e incluso nómadas digitales que prefieren ubicaciones urbanas centrales sin los gastos de un apartamento tradicional.
Lo que busca el colombiano ahora en una vivienda también cambió. Preferencia por inmuebles nuevos o casi nuevos, cerca de zonas verdes, con buena conectividad vial y seguridad. Son espacios diseñados para la vida moderna: teletrabajo, flexibilidad laboral, estilo de vida más dinámico. Este cambio no es capricho de mercado. Es la economía obligando a millones a repensar qué significa tener una casa.
Fuente original: El Colombiano - Negocios