ARL para empleadas domésticas: multas de hasta 26 millones si el empleador incumple

En Colombia, afiliar a las empleadas domésticas a la ARL es obligación exclusiva del empleador desde el primer día de labores. El incumplimiento genera multas entre 1,3 y 26 millones de pesos, calculadas según la UVT vigente. Más allá de las sanciones económicas, la falta de cobertura deja a estas trabajadoras en total desprotección ante accidentes o enfermedades laborales.
Cuando un empleador contrata a una empleada doméstica en Colombia, asume una responsabilidad legal clara: afiliarlo a una Administradora de Riesgos Laborales (ARL). Esta entidad funciona como un sistema de protección que cubre enfermedades y accidentes derivados del trabajo. Sin embargo, miles de hogares incumplen esta obligación, dejando a sus trabajadoras en la más completa desprotección.
El Ministerio del Trabajo ha sido enfático en señalar que incumplir con la afiliación a la ARL no es un simple trámite olvidado. Es la violación de una norma que, según la Ley 1562 de 2012, recae totalmente en el empleador. Cuando esta obligación se incumple, las consecuencias son económicas y graves.
Las sanciones se calculan en Unidades de Valor Tributario (UVT), que para 2026 equivalen a $52.374 cada una. Para personas naturales y microempresas, las multas oscilan entre 26 y 500 UVT, lo que significa un rango aproximado entre $1.361.000 y $26.187.000. El monto exacto depende de la gravedad de la omisión y si el empleador ha reincidido en la falta. Si durante el incumplimiento ocurre un accidente laboral no cubierto, las cifras pueden aumentar significativamente.
Pero detrás de los números está la verdadera problemática. Una empleada doméstica sin cobertura de ARL queda completamente vulnerable ante cualquier imprevisto en su labor. Un accidente doméstico, una enfermedad ocupacional o una lesión pueden significar pérdida de ingresos, gastos médicos de su propio bolsillo y ninguna red de contención. El dinero que un empleador ahorra no afiliando es una deuda que eventualmente cobra la realidad.
Fuente original: El Tiempo - Finanzas Personales