Argentina pierde casi 73.000 empleos industriales mientras 2.436 fábricas cierran en dos años

La industria manufacturera argentina atraviesa su peor momento en dos décadas. Según un análisis de la consultora Audemus, entre 2023 y 2025 se perdieron casi 73.000 empleos formales y casi 2.500 empresas desaparecieron, dejando plantas operando a menos del 60% de su capacidad. Argentina registra la segunda peor contracción industrial del mundo, solo superada por Hungría, mientras sus vecinos como Brasil y Chile crecen. El informe advierte que el daño es comparable al provocado por la pandemia de COVID-19.
La industria argentina cerró 2025 en caída libre. Según el informe de la consultora Audemus publicado en marzo de 2026, el sector manufacturero se contrajo 7,9% en los últimos dos años, consolidándose como uno de los peores desempeños a nivel mundial. El estudio, que analiza el período entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025, llega a una conclusión contundente: "No es una crisis importada, es una crisis fabricada en casa".
Los números son aterradores cuando se comparan con la región. Mientras Argentina retrocedía, Brasil creció 3,5%, Chile subió 5,2% y Perú avanzó 6,5%. En comparación global, solo Hungría tuvo un desempeño peor que el argentino en una muestra de 56 países. Lo más desconcertante es que el país no enfrentó una crisis externa típica: mientras el sector agropecuario, minero y financiero mostraban rebotes en 2025, la manufactura quedó completamente rezagada.
El tejido productivo está desgarrado. En apenas dos años desaparecieron 2.436 empresas industriales, lo que representa casi el 5% del total del sector. Esto no fue una limpieza de negocios ineficientes, sino un colapso que arrastró incluso compañías con décadas de historia. El informe señala que "no hubo una sola rama en la que se crearan nuevas empresas". Los sectores más golpeados fueron cuero y calzado (con caída del 16,4%), textil, indumentaria y productos metálicos, todas actividades que dependen del mercado interno y de mucha mano de obra.
El desempleo fue la consecuencia inmediata. Entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025 se perdieron 72.955 puestos de trabajo industriales registrados, equivalente al 6% de toda la plantilla manufacturera. Pero la destrucción fue aún más profunda: sumando el sector público que perdió más de 64.600 empleos, se alcanzó una destrucción de más de 80.000 puestos en el último año calendario. Los empresarios entraron en modo supervivencia: reducían costos laborales para evitar cerrar definitivamente, pero aun así muchos no lo lograron.
Un indicador espeluznante revela cuán seria es la crisis: las plantas industriales operaron en 2025 a solo 57,9% de su capacidad instalada. Eso significa que seis de cada diez máquinas estaban paradas. Metalmecánica y textil tocaron sus peores niveles históricos fuera de 2020, cuando estaba el confinamiento por pandemia. Sectores como tabaco, químicos, caucho y plástico caían incluso por debajo de lo que habían sufrido durante el COVID.
Lo más grave es que esta no es una recesión temporal. El informe advierte que el ritmo de cierres llevará al número de empresas activas a romper los mínimos históricos registrados durante 2020. Es decir, el daño ahora es comparable, e incluso mayor en algunos rubros, al de la pandemia mundial. Una industria que funcionaba como motor de empleo y crecimiento está prácticamente paralizada, arrastrando consigo a miles de familias argentinas que dependían de esos salarios para vivir.
Fuente original: El Colombiano - Negocios