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Antioquia crea empleo más rápido que el país, pero hay dos departamentos en uno solo

Fuente: El Colombiano - Negocios
Antioquia crea empleo más rápido que el país, pero hay dos departamentos en uno solo
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Antioquia generó empleo 5% en el primer semestre de 2025, superando el promedio nacional. Sin embargo, el crecimiento no es uniforme: Medellín y su área metropolitana están en auge con empleos formales de calidad, mientras que el resto de regiones dependen de trabajos por cuenta propia vulnerables. Las mujeres avanzan levemente en acceso laboral formal, pero persisten brechas territoriales profundas que requieren diversificación productiva.

Antioquia tiene buenas noticias que contar: en la primera mitad de 2025, más de 3.3 millones de personas tenían trabajo en el departamento, lo que significó un crecimiento del 5% comparado con el mismo semestre del año anterior. Esa cifra está casi dos puntos porcentuales por encima de lo que creció el empleo en toda Colombia, posicionando a Antioquia como uno de los territorios más dinámicos del país. Medellín y su área metropolitana fueron los grandes ganadores, con un crecimiento de 5,6% que superó ampliamente a rivales como Bogotá y Cali, que apenas llegaron al 1,4%.

Pero aquí viene lo que los economistas nunca quieren decir de forma clara: Antioquia no es un solo departamento, sino dos. El Valle de Aburrá y sus alrededores concentran empleos formales bien remunerados, principalmente en comercio, manufactura y servicios. En ese territorio, los empleados de empresas crecieron 7,4% y el empleo formal se fortaleció con aumentos de 6,8%. El resto de Antioquia, en cambio, navega en aguas diferentes. Allí el empleo dependiente (como empleado de una empresa) cayó 1,9%, mientras que el trabajo por cuenta propia creció 15,6%. Traducción: gente que se vuelve recicladora, vendedora ambulante, o contratista porque no encuentra un trabajo estable.

Los números revelan esta realidad dual con claridad. En el Valle de Aburrá, cerca del 40% de la población en edad de trabajar tiene un empleo formal registrado. En Oriente, cae a 21%. Y en regiones como Bajo Cauca, Suroeste y Occidente, no llega ni al 10%. Esto importa porque un empleo formal significa prestaciones, pensión y protección; un empleo informal es vulnerabilidad pura.

La agricultura, la industria y el comercio explicaron el 60% de los nuevos empleos en 2025, pero hay una alerta roja: la construcción fue el único sector grande que perdió empleos. Eso preocupa porque la construcción, históricamente, ha sido ascensor de empleo para personas sin mucha educación. Las empresas grandes fueron las únicas que crecieron fuerte con 16,7%, pero el 55,9% del empleo sigue concentrado en microempresas, donde generalmente hay menos protección y estabilidad.

Las mujeres también están marginadas del empleo formal, aunque mejorando lentamente. Hay 0,71 mujeres ocupadas por cada hombre, mejor que los 0,68 de 2018, pero sigue siendo brecha. En territorios como Medellín y Oriente las mujeres tienen mejor acceso formal, pero en otras regiones la desigualdad de género se suma a la desigualdad territorial.

El tercer informe de la Mesa del Empleo de Antioquia, que reúne datos del DANE y registros de las cajas de compensación (fondos que cotizan empleadores y empleados), es claro en su diagnóstico: "el reto no es únicamente crear más puestos de trabajo, sino mejorar su calidad". Los investigadores plantean que hay que acelerar la formalización en territorios donde predominan ocupaciones vulnerables, recuperar el sector construcción y fortalecer las pequeñas y medianas empresas. También advierten algo importante: tener más formalización no significa automáticamente que haya diversidad productiva. Urabá, Nordeste y Occidente pueden tener trabajos formales, pero si todos dependen de uno o dos sectores, cualquier crisis económica les pegará duro.

El balance es ambiguo: Antioquia crece por encima del promedio nacional, pero esa prosperidad está concentrada geográficamente. La pregunta que debe responder en 2026 es si logra extender esa dinamica hacia territorios que hoy dependen de ocupaciones frágiles, o si seguirá siendo un departamento dividido entre la Medellín competitiva y el resto en busca de estabilidad.

Fuente original: El Colombiano - Negocios

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