Anif propone eliminar gradualmente el 4x1.000 para impulsar pagos digitales en Colombia

El centro de estudios económicos Anif presentó su hoja de ruta para 2026-2030 y sugiere desmontar de manera progresiva el 4x1.000, un impuesto que cobra el Estado a cada transacción bancaria. La propuesta busca reducir el uso de efectivo y fomentar los pagos en línea, aunque le costaría al gobierno aproximadamente 1,1 billones de pesos en el primer año. Para Anif, este tributo es anticuado y penaliza a quien usa medios de pago digitales.
El centro de estudios económicos Anif presentó esta semana sus recomendaciones de política económica para los próximos cinco años. Entre sus principales propuestas está eliminar de forma gradual el 4x1.000, ese impuesto que descuentan automáticamente en cada transferencia bancaria. La idea suena técnica, pero tiene un impacto directo en el bolsillo de quien usa medios de pago digitales.
Para entender por qué Anif insiste en esto, hay que saber qué es el 4x1.000. Se trata de un gravamen (impuesto) que el Estado cobra a cada movimiento de dinero que hace a través del sistema financiero. Es decir, si usted transfiere dinero por aplicativo bancario, le descuentan automáticamente una pequeña cantidad. Anif considera que este impuesto es "antitécnico" porque no grava la capacidad económica real de quien lo paga, sino simplemente penaliza el uso de medios electrónicos.
El argumento central de Anif es que el 4x1.000 desalienta los pagos digitales. Mientras más caro sea usar una transferencia bancaria, más gente prefiere usar efectivo. Y eso es lo opuesto a lo que el país necesita para modernizarse económicamente. Un sistema donde la mayoría usa efectivo es difícil de regular, favorece la evasión de impuestos y dificulta que millones de colombianos sin cuenta bancaria accedan al sistema financiero.
Ahora bien, hay un costo. El desmonte gradual del 4x1.000 le costaría al gobierno nacional alrededor de 1,1 billones de pesos en el primer año. No es dinero menor. Pero Anif sostiene que los beneficios compensan: más formalidad en las transacciones, más crecimiento económico y una población más integrada al sistema financiero. El desafío será cómo el Estado reemplaza esos ingresos fiscales sin crear nuevas distorsiones en la economía.
Fuente original: Portafolio - Economía