ANI levanta bloqueos en vías del Magdalena Medio tras pactar con comunidades y transportadores

La Agencia Nacional de Infraestructura logró desbloquear las carreteras Troncal 1 y 2 en el Magdalena Medio después de instalar mesas de diálogo con líderes comunitarios, empresarios y transportadores de cuatro departamentos. Las negociaciones se enfocaron en temas de empleo local, transporte de carga y provisión de servicios. Se acordó crear espacios permanentes de participación y continuar las conversaciones en varios municipios durante febrero.
Después de días de cierre que paralizaban un corredor vial clave para la economía regional, la ANI logró levantar los bloqueos en las Troncales 1 y 2 del Magdalena Medio. El desenlace llegó cuando la entidad se sentó a negociar en serio con representantes comunitarios y transportadores de volquetas de Santander, Boyacá, Cesar y Norte de Santander. El resultado fue una hoja de ruta que busca atender las demandas que motivaron las protestas iniciales.
Lo que la gente pedía no era complicado: empleos locales para las comunidades cercanas a las obras, mejores condiciones para quienes transportan carga por estas rutas, y oportunidades para que proveedores de la región vendan sus servicios y productos a los proyectos viales. Son peticiones ligadas al bolsillo diario, no caprichos. Por eso la ANI coordinó con las dos concesiones responsables de las vías (Autopista Río Grande y Autopista Magdalena Medio) para crear espacios formales donde estas conversaciones continuaran.
Las mesas de trabajo no fueron un acto aislado. Sabana de Torres se convirtió en el epicentro inicial, donde se abrieron más de siete espacios de diálogo simultáneamente. Allí estuvieron los gremios afectados, equipos de las concesiones, interventores y funcionarios de la ANI. El propósito era armar un cronograma de trabajo detallado que permitiera revisar punto por punto lo que las comunidades había solicitado. El vicepresidente de Planeación de la ANI, Óscar Flórez Moreno, lo resumió así: "Desde la ANI seguimos con el firme compromiso de escuchar a las comunidades y hacer presencia en los territorios. Nuestro rol como garantes en estas mesas fue facilitar el diálogo y alcanzar acuerdos que permitieron el levantamiento de los bloqueos".
Ahora viene lo que define si esto fue realmente una solución o apenas una tregua. Las nuevas sesiones están programadas para el 20 y 23 de febrero en San Alberto (Troncal 1), La Lizama y Sabana de Torres (Troncal 2). En estos encuentros se debe avanzar en los compromisos específicos sobre empleo, operación del transporte y vinculación de proveedores locales. Las partes manifestaron disposición de mantener los canales abiertos, pero el verdadero test será si esos acuerdos se cumplen en el terreno.
Lo que está en juego es más que una carretera despejada. Las Troncales 1 y 2 son arterias vitales que conectan zonas productivas de varios departamentos y mueven miles de toneladas de carga diariamente. Cuando se cierran, el impacto se siente en precios, en demoras de entregas, en paradas de producción. Por eso el levantamiento de los bloqueos beneficia no solo a transportistas y empresarios, sino a cualquier colombiano que compra o vende algo en esa región. El reto ahora es que estos acuerdos se conviertan en realidades que justifiquen la confianza depositada en el diálogo.
Fuente original: Portafolio - Economía